Aprueban en El Bronx primer proyecto de vivienda bajo proceso acelerado de uso de suelo
La iniciativa busca acelerar la construcción de viviendas asequibles en medio de la crisis habitacional que enfrenta la ciudad

El concejo municipal de la ciudad de Nueva York aprobó el primer proyecto de vivienda sometido al nuevo Procedimiento de Revisión del Uso del Suelo Acelerado (ELURP, por sus siglas en inglés), una iniciativa que permitirá construir 84 viviendas asequibles en el sector de Mott Haven, en El Bronx, según informó el Departamento de Preservación y Desarrollo de la Vivienda (HPD).
La información fue divulgada este jueves mediante una nota de prensa.
La aprobación corresponde al proyecto ubicado en el 351 de Powers Avenue, un terreno de propiedad municipal que actualmente funciona como estacionamiento y que será transformado en un complejo residencial destinado a neoyorquinos de bajos ingresos. De las 84 viviendas proyectadas, 30 estarán reservadas para personas que anteriormente se encontraban sin hogar.
El ELURP fue aprobado por los votantes de la ciudad en noviembre pasado con el objetivo de agilizar los procesos de aprobación para determinados proyectos de vivienda.
Bajo este mecanismo, la revisión pública se completa en un máximo de 90 días, frente a los cerca de siete meses que requiere el procedimiento tradicional de Revisión Uniforme del Uso del Suelo (ULURP).
Aceleración en la construcción de viviendas asequibles
El alcalde Zohran Kwame Mamdani afirmó que la iniciativa busca acelerar la construcción de viviendas asequibles en medio de la crisis habitacional que enfrenta la ciudad.
"Nuestra administración está abordando la crisis de vivienda con la urgencia que los neoyorquinos merecen. Al utilizar el primer Procedimiento de Revisión Expedita del Uso del Suelo en la historia de la ciudad, hemos recortado meses del proceso de predesarrollo para entregar con mayor rapidez las viviendas asequibles que se necesitan con tanta desesperación en Mott Haven", expresó el alcalde, citado en la nota de prensa.
Además de las unidades residenciales, el proyecto incluirá un centro de capacitación laboral, un teatro comunitario, espacios recreativos interiores y exteriores, así como más de 6,400 pies cuadrados de áreas verdes.
Impacto en la comunidad y el desarrollo local
La comisionada del HPD, Dina Levy, destacó que la aprobación demuestra la capacidad del nuevo mecanismo para reducir tiempos y costos sin afectar la calidad de los proyectos.
"Con 84 unidades residenciales y un nuevo espacio comunitario, este es un proyecto vital y de sentido común; el primero de muchos que se beneficiarán de este proceso simplificado", sostuvo.
Por su parte, la concejal del Distrito 8, Elsie Encarnación, señaló que la iniciativa permitirá adelantar en cuatro meses la entrega de viviendas asequibles en el sur de El Bronx.
La presidenta del condado de El Bronx, Vanessa Gibson, calificó el proyecto como una oportunidad para ampliar la oferta de viviendas asequibles y fortalecer el desarrollo comunitario.
"Proyectos como este ayudan a garantizar que las familias del Bronx tengan acceso a hogares seguros, de alta calidad y verdaderamente asequibles, arraigados en las necesidades de la comunidad", indicó.
Según la información oficial, antes de la selección del proyecto se desarrolló un proceso de consulta comunitaria que incluyó talleres virtuales, reuniones informativas y encuestas públicas. Las opiniones recopiladas sirvieron para definir aspectos del diseño final y los servicios comunitarios que incorporará el edificio.
El proyecto también forma parte de un programa piloto de resiliencia climática impulsado por la Oficina del Alcalde para el Clima y la Justicia Ambiental, que busca integrar medidas para enfrentar fenómenos como el calor extremo y las lluvias intensas, además de avanzar hacia la neutralidad de carbono.
De acuerdo con el HPD, la aprobación del 351 de Powers Avenue marca el inicio de una nueva etapa en los esfuerzos de la ciudad para acelerar la construcción de viviendas asequibles en terrenos públicos, en momentos en que Nueva York enfrenta una de las mayores crisis de acceso a la vivienda de las últimas décadas.


