El abogado de Nick Reiner renuncia en pleno proceso y asegura que el imputado no es culpable
La lectura de cargos fue aplazada nuevamente hasta el 23 de febrero, decisión que Reiner aceptó

La crónica judicial que rodea a Nick Reiner, hijo del reconocido director y productor Rob Reiner, suma un nuevo y desconcertante capítulo.
Alan Jackson, el abogado defensor que había asumido su representación en el caso por el asesinato de sus padres, renunció de manera abrupta este miércoles durante la vista de lectura de cargos en el Tribunal Penal Clara Shortridge Foltz, en el centro de Los Ángeles.
La retirada tomó por sorpresa a la sala. Jackson comunicó al juez que no podía continuar con la defensa y, ya fuera del juzgado, se limitó a alegar "razones legales y éticas" que le impiden detallar los motivos.
"No es posible que continuemos con su defensa", afirmó, al tiempo que aseguró que la decisión responde a "circunstancias fuera de nuestro control y, lo que es más importante, fuera del control de Nick", añadió.
Pese a su salida, dejó una declaración contundente: "Conforme a la ley del estado de California, Nick Reiner no es culpable de asesinato".
Defensa pública y proceso aplazado
Tras la renuncia, el caso pasó inmediatamente a la Oficina del Defensor Público del Condado de Los Ángeles. La abogada Kimberly Greene asumió de forma provisional la representación y explicó que solo había podido conversar unos segundos con su nuevo cliente, por lo que solicitó más tiempo para definir la estrategia legal.
La lectura de cargos fue aplazada nuevamente hasta el 23 de febrero, decisión que Reiner aceptó con una breve respuesta desde el banquillo, separado por una mampara de cristal.
En tanto que, el fiscal del condado, Nathan Hochman, se mostró categórico. Aseguró que la acusación está convencida de que un jurado condenará a Reiner "más allá de toda duda razonable" por los asesinatos de sus padres, a los que calificó de "brutales".
También subrayó el impacto emocional de este tipo de procesos cuando se trata de crímenes intrafamiliares.
Un caso de alto perfil
Nick Reiner, de 32 años, se enfrenta dos cargos de asesinato en primer grado que podría derivar en una condena de cadena perpetua sin libertad condicional o incluso en la pena de muerte.
La fiscalía ha añadido además una alegación por el uso de un arma blanca. El acusado permanece detenido sin derecho a fianza en el centro penitenciario Twin Towers.
Durante la audiencia, Reiner apareció con el cabello rapado y un mono marrón de prisión, una imagen que contrastó con su comparecencia anterior, cuando vestía un chaleco de prevención del suicidio. Permaneció casi todo el tiempo sentado detrás del cristal de seguridad, levantándose solo para dirigirse a sus abogados.

