Museos ante el desafío de preservar la memoria y conquistar el futuro adaptándose a la tecnología
Santo Domingo acoge el 12.º Encuentro Iberoamericano de Museos, en el que representantes de 22 países abordan los desafíos del patrimonio, la inteligencia artificial, la participación ciudadana y el futuro de las instituciones museísticas

Entre la memoria que resguardan y el futuro que están llamados a construir, los museos enfrentan hoy una transformación que va mucho más allá de sus vitrinas. La tecnología, la participación ciudadana, la inteligencia artificial y la necesidad de conquistar a nuevos públicos forman parte de una conversación que reúne desde este lunes en Santo Domingo a representantes del sector museístico iberoamericano.
La capital dominicana es sede del 12.º Encuentro Iberoamericano de Museos (EIM), que se desarrolla del 14 al 16 de septiembre bajo el lema "Patrimonios compartidos, futuros comunes", con la participación de especialistas y representantes de instituciones de 22 países.
Organizado por el Programa Ibermuseos y la Dirección General de Museos del Ministerio de Cultura de la República Dominicana, el encuentro propone una mirada regional sobre los desafíos que enfrentan estas instituciones y sobre su capacidad para seguir siendo espacios de conocimiento, educación, diálogo y preservación de la memoria colectiva.
Para el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, que Santo Domingo acoja esta cita internacional adquiere especial significado en un momento en que el país desarrolla una política de recuperación y fortalecimiento de sus espacios museísticos.
"La República Dominicana está de moda, y esto es importante porque es un evento de altísimo nivel", afirmó Salcedo a Diario Libre.
El funcionario destacó la presencia de representantes de las direcciones generales de museos de Iberoamérica y sostuvo que la discusión sobre el futuro de estas instituciones cobra particular importancia para el país.

"Los museos son espacios importantes que no solamente conservan objetos, sino que tienen la capacidad de conectar a las nuevas generaciones con procesos históricos y patrimoniales", señaló.
Salcedo explicó que la República Dominicana cuenta actualmente con unos 15 museos públicos y 19 privados, y adelantó que el circuito museístico continuará ampliándose mediante la incorporación de nuevos espacios y la intervención de los existentes.

La tecnología como puente con los jóvenes
Uno de los grandes temas del encuentro es el impacto de las nuevas tecnologías y, especialmente, de la inteligencia artificial en la experiencia museística.
Para Salcedo, estas herramientas pueden contribuir a transformar la manera en que las nuevas generaciones se acercan al patrimonio.
"Eso va a ayudar a una mejor comprensión de lo que se quiere, hacer el espacio más vivo, hacerlo más dinámico", sostuvo.
El ministro considera que los recursos tecnológicos pueden ayudar a que los jóvenes, particularmente los llamados nativos digitales, encuentren en los museos espacios más cercanos y menos distantes de sus formas habituales de relacionarse con el conocimiento.

En ese contexto, citó el potencial de los museos inmersivos como una expresión de una concepción más contemporánea de estos espacios.
"Eso contribuye, repito, a que las nuevas generaciones también se interesen por estos espacios de altísimo valor histórico, patrimonial y también cultural", afirmó.
A su juicio, esa conexión también puede fortalecerse mediante la lectura y el contacto directo con los objetos y testimonios que conservan los museos. Salcedo relacionó este proceso con las actividades dirigidas a jóvenes que buscan alcanzar esta semana las 480 horas de lectura, convencido de que ese vínculo entre lectura, patrimonio y museografía puede contribuir a preservar los valores culturales de una generación a otra.

Mônica Barcelos: "La inteligencia artificial es un hecho"
Desde la perspectiva de Mônica Barcelos, coordinadora de la Unidad Técnica del Programa Ibermuseos, el encuentro representa una oportunidad para que los países de la región compartan experiencias, construyan alianzas y examinen problemas que son comunes a los museos, independientemente de sus contextos nacionales.

"Este tipo de actividad es fundamental porque nos permite reunir diferentes voces para dialogar en torno a problemáticas que son comunes a todo tipo de museos", explicó a Diario Libre.

Barcelos considera que la transformación tecnológica es inevitable, pero advierte que el desafío consiste en comprender sus alcances y establecer criterios para su utilización.
"La inteligencia artificial es un hecho, está presente entre nosotros", afirmó.
Por ello, entiende que los museos, al igual que el resto de las instituciones y la sociedad, deben abrir una reflexión colectiva sobre sus oportunidades, sus riesgos y la necesidad de establecer reglas que impidan que esta tecnología escape al control de ciudadanos, Estados e instituciones culturales.
Pero el desafío de los museos, advierte Barcelos, no termina en la tecnología.
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Las instituciones también enfrentan dificultades relacionadas con la falta de recursos y de personal técnico suficiente, así como con la necesidad de fortalecer la formación, crear equipos multidisciplinares y estrechar sus vínculos con las comunidades y los territorios donde operan.
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- "Hay muchos desafíos vinculados a la formación, a la dotación de todos esos elementos, a la estructuración de equipos que sean multidisciplinares", sostuvo.
Para Barcelos, los museos están estrechamente vinculados con los derechos culturales, el acceso al patrimonio y la memoria, y cumplen además una función educativa esencial. Por eso reclama un mayor respaldo de las políticas públicas que les permita ampliar su capacidad de acción y profundizar su aporte al desarrollo de las sociedades.
En Santo Domingo, esa discusión adquiere una dimensión particularmente simbólica: mientras los museos buscan nuevas herramientas para contar el pasado, también deben encontrar nuevas formas de hablarle al presente y, sobre todo, de permanecer relevantes para las generaciones que definirán el futuro.
Ese es, en esencia, el desafío que atraviesa el encuentro: preservar la memoria sin quedar atrapados en ella y utilizar el patrimonio como una puerta de entrada hacia los futuros comunes que la región aspira a construir.



Jeury Frías