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¿Deben los teatros albergar velatorios de artistas? Un debate que trasciende a República Dominicana

Freddy Beras Goico, Patricia Ascuasiati, Johnny Ventura y Rubby Pérez han sido expuestos en espacios culturales

RD, México, Colombia y España han homenajeado a grandes artistas

¿Deben los teatros albergar velatorios de artistas? Un debate que trasciende a República Dominicana
Los teatros de países como Perú, Colombia, México y España también han servido para despedir a figuras emblemáticas de las artes, como se ha realizado en el Teatro Nacional de la República Dominicana. (DIARIO LIBRE)

La decisión de realizar una capilla ardiente para el merenguero Alex Bueno en el Teatro Nacional Eduardo Brito ha reabierto un debate poco frecuente en República Dominicana: ¿deben los principales escenarios culturales del país ser utilizados para velatorios y homenajes póstumos de artistas?

La discusión surgió a raíz de una carta pública del actor, escritor y dramaturgo Giovanny Cruz Durán, quien cuestionó el uso del Teatro Nacional para despedidas fúnebres, argumentando que los teatros fueron concebidos para la creación y presentación artística, no para funciones funerarias.

Con su planteamiento, Cruz, quien anteriormente ocupó desde el 2020 el viceministerial de Creatividad y Participación Popular del Ministerio de Cultura, y que actualmente ocupa el cargo de asesor del Poder Ejecutivo, según se establece en el decreto 103-25, ha generado opiniones divididas

Mientras algunos respaldan la idea de preservar la naturaleza escénica de estos espacios, otros consideran que las figuras culturales que dedicaron su vida al arte merecen ser despedidas precisamente en los lugares donde construyeron buena parte de su legado.

Más allá de las posiciones encontradas, la experiencia dominicana e internacional demuestra que el uso de espacios culturales para homenajes póstumos no constituye una excepción, sino una práctica frecuente dentro de las políticas de reconocimiento público a personalidades de relevancia nacional.

El precedente dominicano

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A Johnny Ventura se le hizo un homenaje público en el Palacio de los Deportes en 2021. (DIARIO LIBRE/ NEAL CRUZ)

Aunque el debate parece nuevo, la República Dominicana cuenta con antecedentes importantes.

Tras la muerte de Johnny Ventura en 2021, su despedida se convirtió en un recorrido institucional que incluyó la Cámara de Diputados, el Palacio de los Deportes y su natal Villa Juana. El Estado y la sociedad reconocieron así a una figura cuya influencia trascendió el ámbito artístico para convertirse en un símbolo cultural nacional.

Más recientemente, los actos de despedida del merenguero Rubby Pérez incluyeron honras fúnebres en el Teatro Nacional, espacio donde miles de personas acudieron a rendir tributo a uno de los intérpretes más reconocidos del merengue dominicano.

Tampoco resulta extraño que otros poderes públicos utilicen sus sedes para despedir a figuras relevantes. Legisladores han sido velados en la Cámara de Diputados y en el Senado, mientras que expresidentes y altos funcionarios han recibido honores en el Palacio Nacional.

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Homenaje a Rubby Pérez en el Teatro Nacional en 2025 tras la tragedia del Jet Set. (DIARIO LIBRE)

Otro caso significativo fue el del actor, director y maestro teatral Enrique Chao, una de las figuras más influyentes de las artes escénicas dominicanas. Tras su fallecimiento en 2014, el Teatro Nacional Eduardo Brito se convirtió en escenario de un homenaje que trascendió el protocolo funerario tradicional.

De acuerdo con crónicas de la época, el féretro fue recorrido por distintas áreas del teatro, en una despedida cargada de simbolismo para quien dedicó gran parte de su vida a la formación y desarrollo del teatro dominicano.

El episodio es recordado como una despedida profundamente ligada al espacio donde desarrolló buena parte de su trayectoria artística. Más que un velatorio convencional, constituyó un acto de reconocimiento cultural que convirtió al principal escenario del país en el último punto de encuentro entre el artista y la comunidad teatral dominicana.

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Los entonces titulares del Ministerio de Cultura y de Bellas Artes encabezaron el homenaje a Patricia Ascuasiati en 2022. (FUENTE EXTERNA)

Patricia Ascuasiati en Bellas Artes: la aclamada bailarina, coreógrafa y actriz fue despedida allí por la comunidad artística, familiares y el Ministerio de Cultura el 12 de marzo de 2022. En un caso más reciente, Víctor Pinales, el querido actor y humorista también recibió un homenaje de cuerpo presente en este recinto cultural el 2 de febrero de 2024.

  • Estos casos reflejan una tradición en la que determinadas edificaciones públicas adquieren un valor simbólico que va más allá de su función original.

De hecho, los homenajes póstumos en los recintos artísticos, salvo el caso del productor de televisión y filántropo, Freddy Beras Goico, fallecido el 18 de noviembre de 2010, cuyo velatorio se realizó en las escalinatas del Palacio de Bellas Artes, correspondieron a artistas que primero fueron velados en funerarias y luego trasladados a esos espacios para recibir el tributo del público y del sector cultural.

¿Qué dicen las normativas? No existe una ley o reglamento escrito que prohíba o regule de manera específica la realización de velatorios en el Teatro Nacional Eduardo Brito o el Palacio de Bellas Artes.

El modelo mexicano: Bellas Artes como espacio de despedida nacional

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Homenaje a Juan Gabriel en Bellas Artes, México. (FUENTE EXTERNA)

Si existe un referente latinoamericano en esta materia, probablemente sea México.

El Palacio de Bellas Artes se ha convertido durante décadas en el principal escenario para rendir homenaje a las figuras más influyentes de la cultura mexicana.

  • Por sus instalaciones han pasado los restos o las cenizas de personalidades como Ignacio López Tarso, Juan Gabriel, José José, Silvia Pinal, María Félix, Roberto Cantoral, Joaquín Cordero y Pedro Armendáriz Jr.

En estos casos, el recinto no fue utilizado únicamente como un espacio funerario, sino como un lugar de reconocimiento cultural donde el público podía participar de una despedida colectiva.

El mensaje institucional detrás de estas ceremonias es claro: determinados artistas son considerados patrimonio cultural vivo de una nación y, tras su muerte, el Estado les otorga una despedida acorde con esa dimensión simbólica.

España: el teatro como último escenario

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Capilla ardiente en honor a la actriz Marisa Paredes en el Teatro Español de Madrid. (FUENTE EXTERNA)

España ofrece otro ejemplo significativo. El Teatro Español de Madrid ha acogido las capillas ardientes de figuras como Marisa Paredes, Verónica Forqué y Fernando Fernán-Gómez.

En algunos casos, los homenajes se realizaron directamente sobre el escenario, transformando temporalmente el espacio teatral en un lugar de memoria colectiva.

La lógica detrás de estas decisiones parte de una idea sencilla: para muchos artistas, el teatro no es únicamente un lugar de trabajo, sino una extensión de su propia vida. Despedirlos allí constituye una manera de reconocer la relación histórica entre el creador y el escenario.

En otros países

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Uno de los homenajes más solemnes de Colombia fue al maestro Fernando Botero en 2023. (EFE)

En Colombia, los homenajes póstumos a artistas de cuerpo presente suelen realizarse en escenarios emblemáticos como el Teatro Jorge Eliécer Gaitán o el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. En años recientes, figuras insignes como la cantadora Totó La Momposina han recibido honores nacionales. 

Históricamente, artistas integrales y pioneros de las artes escénicas y musicales han tenido emotivas despedidas en espacios culturales, incluyendo ceremonias en el Capitolio Nacional o en recintos como el Teatro Metropolitano de Medellín.

Este fue el gran pintor colombiano Fernando Botero en septiembre de 2023, cuyos restos fueron recibidos con honores en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional. Cientos de ciudadanos y personalidades políticas se acercaron a darle el último adiós.

Los funerales y homenajes con cuerpo presente de artistas y actores en Colombia dependen de la magnitud del personaje y de la decisión de sus familiares, quienes generalmente organizan actos privados seguidos de homenajes públicos en recintos del Instituto Distrital de las Artes (Idartes).

En Perú también se han registrado ceremonias fúnebres en espacios culturales de primer nivel, como el Gran Teatro Nacional de Lima.

  • Un caso reciente fue el del comediante Manolo Rojas, cuyos restos fueron velados en la sala VIP del recinto ubicado en el distrito de San Borja. El homenaje estuvo abierto al público, lo que permitió la asistencia de colegas del medio artístico, figuras del espectáculo y seguidores que acudieron a despedir al humorista.

El acto convirtió temporalmente al teatro en un espacio de encuentro entre el público y la trayectoria del artista. Tras la ceremonia, el féretro fue trasladado a su ciudad natal, Huaral, donde se realizó un segundo homenaje póstumo antes de su sepultura en el cementerio Campo Fe de Huachipa.

Este tipo de ceremonias refleja una práctica regional en la que los espacios culturales adquieren un rol simbólico en la despedida de figuras del arte y el entretenimiento, ampliando su función más allá de la programación escénica habitual.

¿Función cultural o función ceremonial?

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Wilfrido Vargas y Fernando Villalona rindieron guardia de honor en el velatorio de Rubby Pérez en el lobby del Teatro Nacional en 2025. (DIARIO LIBRE)

El cuestionamiento de Giovanny Cruz Durán, asesor del Poder Ejecutivo, plantea una reflexión legítima sobre la naturaleza de los espacios culturales públicos.

Quienes comparten su postura entienden que teatros, auditorios y salas de espectáculos deben preservar exclusivamente su función artística, evitando que actividades ajenas alteren su propósito original.

Sin embargo, la experiencia internacional muestra una visión distinta. En numerosos países, los grandes centros culturales cumplen una doble función: son escenarios para la creación artística en vida y espacios de reconocimiento público tras la muerte de quienes contribuyeron significativamente a la cultura nacional.

Desde esta perspectiva, el homenaje póstumo no contradice la vocación cultural del recinto, sino que la prolonga.

Una discusión sobre memoria cultural

En el fondo, la controversia no gira únicamente alrededor del uso de un edificio. Lo que realmente está en debate es la forma en que una sociedad decide honrar a sus figuras culturales.

Mientras algunos consideran que los teatros deben mantenerse exclusivamente como espacios de representación artística, otros entienden que despedir a un creador en el escenario donde construyó parte de su legado constituye una expresión de memoria colectiva y reconocimiento histórico.

La experiencia de República Dominicana, México y España demuestra que no existe un modelo único. Sin embargo, sí revela una constante: cuando una figura artística alcanza una dimensión nacional, los espacios culturales suelen convertirse también en escenarios de despedida, transformándose por unas horas en lugares de encuentro entre la obra, el artista y el público que lo acompañó durante su trayectoria.

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Periodista dominicano con un máster en Comunicación Integral Avanzada y Marketing Digital cursado en Madrid. Actualmente se desempeña como redactor senior en Diario Libre. Cuenta con una sólida trayectoria en coberturas nacionales e internacionales, representando al país en eventos realizados en Corea del Sur, México y España.