Cultura oficial vs. cultura popular: el debate que dejó el gagá
El folclorista Roldán Mármol denuncia que la exclusión de esta tradición afrodescendiente de la agenda institucional reabre un viejo conflicto sobre qué expresiones merecen ser llamadas dominicanas

El folclorista Roldán Mármol, presidente de la Fundación Cultural Cofradía, advirtió que las recientes restricciones impuestas al gagá durante la Semana Santa, sumadas a declaraciones del Ministerio de Cultura que lo excluyen de su agenda, evidencian un conflicto de fondo sobre la identidad cultural dominicana.
Durante una entrevista, Mármol sostuvo que las limitaciones establecidas por el Ministerio de Interior y Policía alteraron de manera significativa el desarrollo de esta manifestación cultural, al impedir la realización de sus rituales en los horarios tradicionales.
"Esta decisión no es un simple ajuste administrativo; es una traba que mutila la tradición y vulnera derechos culturales que la Constitución protege", expresó.
El también gestor cultural explicó que el gagá inicia tradicionalmente el jueves en la noche, con toques de tambor en patios y espacios comunitarios, pero las autoridades restringieron las actividades al horario diurno, hasta las 6:00 de la tarde.
Según indicó, esta medida impidió la realización de rezos y rituales nocturnos, considerados esenciales dentro de la estructura simbólica de esta práctica.
Además, señaló que las restricciones incluyeron la prohibición de actividades durante el Viernes Santo, uno de los momentos más importantes del gagá, cuando los grupos recorren comunidades cumpliendo promesas y actos devocionales.
"Se está desnaturalizando la práctica. El gagá no es solo música o recorrido, es una estructura simbólica que tiene momentos específicos que no pueden trasladarse al día", afirmó.

Las limitaciones también se extendieron hasta el domingo, afectando el cierre tradicional de las festividades, que igualmente se realiza en horas de la noche.
En ese contexto, Mármol consideró que las disposiciones vulneran derechos culturales establecidos en la Constitución dominicana, así como compromisos asumidos por el país en convenios internacionales para la protección del patrimonio cultural.
"Lo que se ha hecho es censurar, modificar y restringir deliberadamente una tradición que forma parte del patrimonio vivo y la diversidad cultural de la República Dominicana", sostuvo.
Cuestiona postura
El planteamiento de Mármol también surge en respuesta a declaraciones recientes del ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, quien afirmó que el gagá no forma parte de la agenda institucional, lo que generó preocupación dentro del sector cultural.
Organizaciones culturales rechazan la exclusión del gagá de la agenda del Ministerio de Cultura
El gestor cultural consideró que esta visión desconoce la diversidad cultural del país y omite expresiones que cuentan con reconocimiento académico e histórico.
"Hay toda una demostración científica desde la antropología, la sociología y la historia que establece que existe un gagá dominicano y que forma parte de nuestra diversidad cultural", explicó.
Aclaró que el gagá no pretende representar la totalidad de la dominicanidad, pero sí constituye una expresión legítima dentro del conjunto de tradiciones populares.
"No quiere decir que sea el principal referente de nuestra identidad, pero sí es parte de una diversidad que nos define como país", agregó.
Asimismo, criticó que en el discurso oficial se destaquen expresiones como el merengue, la bachata o el casabe, sin mencionar otras manifestaciones que han sido reconocidas como patrimonio cultural.
Recordó que tradiciones como la Cofradía de los Congos del Espíritu Santo y los Guloyas de San Pedro de Macorís fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2001 y 2005, respectivamente.
"Las tradiciones no se definen por su origen, sino por su permanencia y su integración en la sociedad. La cultura está en constante transformación", sostuvo.
Debilidades
Roldán también situó el conflicto dentro de un problema estructural más amplio relacionado con la gestión cultural en el país.
A su juicio, la República Dominicana enfrenta importantes desafíos en materia de democratización y descentralización cultural, debido a que gran parte de la inversión se concentra en Santo Domingo y Santiago.
"Se requiere una redefinición de las políticas públicas a nivel cultural. La democracia también se construye desde la cultura, no solo desde el voto", explicó.
Mármol señaló que el reconocimiento de la diversidad cultural sigue siendo una deuda pendiente, así como la integración de estas expresiones en el sistema educativo y el fortalecimiento de la investigación cultural.
"Si no se investiga y no se convierte en conocimiento, no hay políticas públicas que lo respalden", apuntó.
Otro de los aspectos que destacó es la percepción social sobre manifestaciones culturales de origen afrodescendiente, como el gagá, que —según afirmó— han sido históricamente estigmatizadas.
"Hay una historia de negación. Todo lo que tiene tambor se vincula con Haití, pero sin el tambor no existirían ni el merengue ni la bachata", expresó.
Recordó que estudios antropológicos han demostrado desde hace décadas la existencia de un gagá dominicano como parte de la diversidad cultural del país.
Ante este escenario, anunció que impulsará un diálogo con las autoridades, incluyendo el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Interior y Policía, para revisar las medidas adoptadas.
Asimismo, no descartó la posibilidad de recurrir a acciones legales para garantizar el respeto a los derechos culturales y el cumplimiento de los acuerdos internacionales suscritos por el país.
"Tenemos que dejar claro cuáles son los marcos legales que protegen estas tradiciones. Eso debe guiar la política pública", concluyó.

Severo Rivera