Una retrospectiva celebrará la obra de María Anunziata Ronzino a través del color
Su próxima exposición invita a recorrer el universo sensible y onírico de una creadora que ha hecho del color su lenguaje esencial

El próximo 5 de febrero, a las 7:00 de la noche, el público tendrá la oportunidad de sumergirse en una obra donde el color no solo se ve, sino que se siente.
La retrospectiva “María Anunziata Ronzino, a través del color, la vida”, organizada por Philartis R.D. y el Instituto Cultural Domínico Americano, propone un recorrido íntimo por la trayectoria de una artista que ha construido, con paciencia y coherencia, un lenguaje visual propio.
La muestra reúne algunas de las obras más significativas de María Anunziata Ronzino, artista visual y diseñadora de accesorios, miembro del Colegio Dominicano de Artistas Plásticos (CODAP) y de la Asociación Dominicana de Artistas Visuales (ADAV).
Más que una revisión cronológica, la exposición funciona como una invitación a entrar en su universo creativo, donde la naturaleza, la emoción y la contemplación dialogan de forma constante.
Un universo marcado por la sensibilidad
Formada junto a maestros como Ilda Kelly y Enriquillo Rodríguez Amiama, la obra de Ronzino se distingue por su lirismo, colores intensos y armónicos, y líneas fluidas que conducen al espectador a paisajes casi oníricos.
Sus composiciones reinterpretan la naturaleza desde una mirada serena, transmitiendo ternura y una sensación de equilibrio poco común.
A lo largo de su carrera ha realizado importantes exposiciones individuales, entre ellas Desde la primavera hasta en invierno, Momentos del alma y Lo cierto es incierto, además de presentar su trabajo en espacios como el Museo de Casas Reales, el Centro Mirador y la Galería Abad.
Su obra también ha formado parte de numerosas colectivas, tanto en República Dominicana como en el extranjero.
Natural de San Juan de la Maguana, Ronzino combina su sólida formación académica -es doctora en Farmacia y Ciencias Químicas y fue profesora de la UASD durante más de dos décadas- con una sensibilidad artística que se expresa sin estridencias.
Esta nueva exposición confirma que, en su caso, el color no es solo un recurso estético: es una forma de narrar la vida.


