Cuando la inseguridad se convierte en reproche
Poner límites sanos ante la culpa, la dependencia emocional y los conflictos de pareja

Pregunra: Dra. Ana, necesito su ayuda. Mi esposo tiene problemas de inferioridad y me culpa a mí. Él cree que, si los demás lo relajan, yo tengo que defenderlo.
En las noches debo decirle que se bañe para poder tener intimidad; dura horas en el baño y, si me duermo porque es tarde y debo trabajar, se enoja y dice que debí esperarlo hasta la hora que fuera, porque esa es mi responsabilidad. ¿Qué hago?
Paternidad ausente y decisiones que duelen
Respuesta
Sentir que es menos que los demás coloca a tu esposo en una dinámica constante de búsqueda de aprobación y, muchas veces, de agresividad, ya que esta se convierte en una forma -incorrecta- de hacerse escuchar.
Culpar a todos, incluyéndote, impide que se aprendan nuevas conductas y que se produzcan cambios reales en hábitos y actitudes.
Ni tú ni nadie pueden ser responsables de mejorar la forma en que él se percibe. Lo que realmente debes hacer es orientarlo a que busque ayuda profesional para mejorar su calidad de vida.
Es importante decirle con claridad que no puedes seguir siendo la culpable de su malestar y, a partir de ese momento, dejar de repetirle las cosas y de resolverle las dinámicas relacionadas con su entorno. Esto probablemente le generará malestar, pero es la única forma de que logre asumir su propia vida.
En cuanto a la intimidad, no puedes seguir repitiendo las cosas como una madre regañona. Aquí es necesario comunicar sin herir, con un mensaje claro, por ejemplo:
- "No puedo estar mandándote a bañar para poder tener relaciones. Si no asumes tu parte del trato, conmigo no puedes contar para intimar".
Cuando intente culparte por no esperarlo, debes mantener una posición firme: la relación es de dos, y él no es el único que está buscando estar bien.

Ana Simó