Orling Domínguez y su refugio portátil
Docencia, dibujo y desarraigo, la versatilidad creadora de Orling Domínguez

En la primera edición del Festival Mar de Palabras, Orling Domínguez convirtió su libreta en testigo incesante. Retrató a los expositores, al quiosco de libros y al bullicio del almuerzo. Para ella, el dibujo reportaje consiste en atrapar lo que no siempre se ve y revela la esencia de un encuentro.
En 1995, siendo estudiante en Nueva York, un profesor formado en la Academia de Disney la sacaba de las aulas para dibujar en las calles. Fue como si en aquel momento le hubiesen instalado un microchip.
Tras graduarse, continuó un año más bajo la tutela de ese maestro, viajando a los parques para entrenar el ojo en el movimiento de las multitudes.
Al regresar a su país, ese hábito ya era parte de ella. El dibujo se convirtió en su anclaje y la ayudó a procesar el desarraigo y a reconectar con sus calles, pues dibujar al aire libre permite que la gente se acerque y, en ese gesto simple, surge la magia del vínculo.
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La docencia, a su vez, se convirtió en otra forma de multiplicar su oficio. Llegó a las aulas por azar, sustituyendo a una amiga en una clase y ya no salió más.
Lo asumió como algo natural, porque lo lleva en la sangre; su madre también había sido profesora de primaria antes de dedicarse a la pastelería.

Esa misma vocación de compartir la llevó, en 2012, a tener la osadía de traer a Santo Domingo un simposio de Urban Sketchers, una red global de dibujantes que cada año convierte una ciudad distinta en escenario de sus trazos.
Todo se organizó a pulso y de manera voluntaria. Su madre y su tía se encargaron de la comida, su hermana y algunos estudiantes —a quienes otorgó horas comunitarias— apoyaron en el registro de participantes, y varios amigos pusieron sus vehículos para recoger a los invitados en el aeropuerto.
En el arte nunca ha querido encasillarse. Puede pasar del diseño gráfico a la ilustración, pero su alma está en el dibujo reportaje, inmediato, presencial e imposible de plagiar. Esa misma versatilidad se refleja en su faceta de lectora.
Cuando un autor le interesa, lo lee de manera cronológica, convencida de que cada libro ocupa un lugar preciso. Para su colaboración con Mar de Palabras se preparó leyendo sobre cada expositor, confiada en que lo leído queda en el subconsciente y sale en el trazo.
Orling anda siempre con lo que llama su estudio móvil, una libreta y los materiales en un bolso que la acompaña a todas partes. Ese refugio portátil es, en realidad, su diario visual cotidiano.
Más que una técnica, el dibujo reportaje es para ella una forma de respirar el mundo, hacerlo suyo y, al mismo tiempo, compartirlo con los demás.

Jarouska Cocco