"Beginners" y cómo aprender a empezar de nuevo cuando la vida parece terminar
Este filme es un retrato honesto, emotivo y profundamente humano sobre el amor, la pérdida y la valentía de vivir sin miedo al cambio

Dentro del cine contemporáneo, existen películas que no dependen de grandes giros argumentales ni de espectáculos visuales para dejar huella en el espectador.
Ese es el caso de "Beginners", una comedia dramática romántica estrenada en 2010, escrita y dirigida por Mike Mills. La película se construye a partir de una premisa sencilla, pero profundamente universal: nunca es tarde para reiniciar la vida ni para buscar la felicidad.
El filme presenta personajes que atraviesan distintas etapas emocionales y personales, todos enfrentados a la necesidad de redescubrir quiénes son y qué desean realmente.
A través de un relato que combina drama, humor y momentos agridulces, la historia demuestra que vivir plenamente no significa ignorar el dolor, sino aprender a convivir con él y continuar avanzando.
Un duelo que abre puertas al amor
La trama sigue a Oliver Fields (Ewan McGregor), un diseñador gráfico de 38 años que enfrenta la reciente muerte de su padre, Hal (Christopher Plummer), quien fallece tras una batalla contra el cáncer.
La pérdida revive en Oliver recuerdos complejos sobre su infancia, la relación con sus padres y la manera en que observó un matrimonio afectuoso pero distante.
Cinco años antes de morir, Hal tomó una decisión que cambió radicalmente su vida: salir del armario a los 75 años. Tras décadas de matrimonio, el padre de Oliver comenzó a vivir con una nueva energía, iniciando una relación amorosa con Andy (Goran Visnjic), un hombre mucho más joven.
Este descubrimiento transforma la perspectiva de Oliver sobre el amor y las relaciones, obligándolo a replantearse sus propias inseguridades emocionales.
En medio del duelo, Oliver conoce a Anna (Mélanie Laurent), una actriz francesa impredecible y espontánea. La relación entre ambos se convierte en un intento de Oliver por amar con la valentía y la honestidad que aprendió de su padre.
Sin embargo, la conexión entre ellos no está exenta de dificultades, marcadas por sus propias heridas emocionales y por el estilo de vida bohemio de Anna.

Actuaciones que transmiten autenticidad
Uno de los elementos más destacados de "Beginners" es su elenco, encabezado por Ewan McGregor, Christopher Plummer y Mélanie Laurent. Las interpretaciones se caracterizan por su naturalidad y profundidad emocional, logrando que los personajes se sientan cercanos y reales, como si fueran personas que podrían formar parte de la vida cotidiana del espectador.
Christopher Plummer ofrece una actuación particularmente memorable como Hal Fields. Su interpretación evita caer en la autocompasión, mostrando a un hombre que, a pesar de su enfermedad terminal, decide vivir con intensidad el tiempo que le queda.
Este trabajo le valió el Premio Óscar al Mejor Actor de Reparto, convirtiéndose, a los 82 años, en la persona de mayor edad en ganar un galardón de actuación en la historia de la Academia.
Por su parte, Ewan McGregor construye un Oliver introspectivo y melancólico, atrapado entre el pasado y la incertidumbre del futuro. Mélanie Laurent aporta frescura y sensibilidad al personaje de Anna, cuya personalidad libre contrasta con las inseguridades emocionales del protagonista. La química entre los actores resulta esencial para sostener la credibilidad emocional del relato.

Un relato profundamente personal
Parte de la fuerza emocional de "Beginners" radica en su origen autobiográfico. Mike Mills basó la historia en la experiencia real de su propio padre, quien inició una relación homosexual tras la muerte de su esposa.
Esta conexión personal se refleja en la honestidad narrativa de la película, que evita dramatismos exagerados y apuesta por una representación íntima y sensible de los personajes.
El director también incorporó elementos de su experiencia como diseñador gráfico para construir el mundo profesional de Oliver, lo que añade un nivel adicional de autenticidad al relato.
Incluso detalles aparentemente menores, como la presencia de Arthur, el perro Jack Russell terrier heredado por Oliver, contribuyen a humanizar la historia y a explorar el vínculo entre la memoria, la compañía y el duelo.

Entre la comedia, el drama y la reflexión sobre la vida
Aunque la película oscila entre el drama y la comedia romántica, su tono se mantiene equilibrado, ofreciendo momentos emotivos sin perder ligereza narrativa. La historia transmite valiosas lecciones sobre la importancia de aceptar las emociones negativas sin permitir que paralicen el crecimiento personal.
El mensaje central de la película gira en torno a la idea de que siempre es posible comenzar un nuevo capítulo.
Los personajes enfrentan pérdidas, miedos y conflictos internos, pero encuentran en esas experiencias la oportunidad de redefinir sus vidas. La historia invita a reflexionar sobre la necesidad de vivir con valentía, mantener la mente abierta y no desperdiciar el tiempo en la autocompasión.

Reconocimiento crítico y legado
Tras su estreno en el Festival Internacional de Cine de Toronto en 2010, "Beginners" recibió elogios por su sensibilidad y su enfoque humano hacia temas complejos como la identidad, el envejecimiento y el amor. La película ganó el Premio Gotham a la Mejor Película y obtuvo múltiples nominaciones en importantes galardones del cine independiente.
El reconocimiento más destacado fue el obtenido por Christopher Plummer, cuya actuación fue premiada por instituciones como los Globos de Oro, los BAFTA y el Sindicato de Actores, además del Óscar. Este éxito consolidó la película como una obra significativa dentro del cine independiente contemporáneo.

Una invitación a vivir plenamente
Más allá de su argumento romántico o familiar, "Beginners" funciona como una reflexión sobre la vida misma. La película recuerda que la existencia está compuesta tanto por momentos oscuros como por instantes de alegría y emoción, y que ambos forman parte esencial del crecimiento personal.
La historia sugiere que enfrentar el dolor no significa resignarse a él, sino aprender a integrarlo en la experiencia humana. En ese sentido, la película se convierte en un recordatorio de que nunca es demasiado tarde para amar, cambiar o descubrir nuevas formas de felicidad.
En definitiva, "Beginners" es una obra emotiva y honesta que logra conectar con el espectador a través de personajes profundamente humanos. Su mensaje es claro y universal: la vida siempre ofrece la posibilidad de empezar de nuevo, siempre que exista el valor para dar el primer paso.

Joan Prats