Hotel Brunei: un refugio familiar a pocos minutos de Santo Domingo
El hotel boutique apuesta por el turismo local con naturaleza, gastronomía dominicana y una oferta pensada para toda la familia

Llegar desde Santo Domingo toma alrededor de 30 minutos. Desde la entrada, las áreas verdes, los espacios abiertos y el contacto con la naturaleza marcan la experiencia en el Hotel Boutique Brunei, un proyecto concebido para quienes buscan alejarse por unas horas del ritmo de la ciudad sin tener que recorrer largas distancias.
El establecimiento apuesta principalmente por el público dominicano y por una experiencia familiar. La identidad local está presente en la gastronomía y hasta en los nombres de algunos de sus espacios, inspirados en figuras y referencias de la cultura indígena.
Pero Brunei no nació como hotel. Lo que hoy funciona como establecimiento turístico comenzó como un proyecto familiar que fue creciendo a medida que sus propietarios descubrieron las posibilidades del entorno.
"Nosotros iniciamos como un proyecto familiar. Vimos las condiciones que había aquí, esta parte hermosa de la naturaleza, y se le fue dando forma. Primero hicimos la villa y luego pensamos que podíamos crear algo para que otros familiares también vinieran", contó Ylka Taveras, directora ejecutiva del hotel.

La primera construcción fue la villa Anacaona. Con el tiempo se incorporaron nuevas áreas, habitaciones y servicios hasta transformar aquel espacio de descanso familiar en una propuesta turística.
Actualmente, además de la villa familiar, el hotel dispone de 23 habitaciones distribuidas en distintas áreas y categorías, entre ellas Junior Suite Guarionex, Suites Caonabo y Villa Cayacoa, con alternativas para parejas, familias y grupos.
Enfoque familiar
La oferta se complementa con piscinas para adultos y niños, jacuzzi, sauna, gimnasio, cancha para distintas disciplinas deportivas, áreas infantiles, juegos inflables, caballos, espacios para eventos y zonas de descanso al aire libre.
Para Perla Hernández, gerente general, uno de los aspectos que han procurado mantener durante el crecimiento del proyecto es precisamente su carácter familiar.

La idea, explica, es que los padres puedan descansar mientras los niños encuentran actividades dentro del mismo espacio. Ese enfoque surgió también de una experiencia personal.
Ese concepto se refleja en las áreas infantiles, la piscina para niños, los juegos, los animales y las actividades que organizan durante los fines de semana, que pueden incluir personajes, fiestas de espuma, música o karaoke.
El dominicano como huésped principal
A diferencia de buena parte de la oferta turística tradicional del país, Brunei ha concentrado su propuesta principalmente en el visitante local.
Según sus ejecutivos, alrededor del 95 % de quienes reciben son dominicanos, muchos procedentes de Santo Domingo y atraídos por la cercanía y la posibilidad de disfrutar de las instalaciones sin necesidad de hospedarse.
Oferta gastronómica
El establecimiento ofrece modalidades de day pass, además de habitaciones que pueden ser utilizadas durante varias horas por visitantes que desean descansar, cambiarse o disponer de un espacio privado durante su estadía.
- La apuesta por ese mercado también ha condicionado la manera en que el hotel diseña sus servicios, desde las actividades familiares hasta la comida.
La gastronomía ocupa un lugar importante dentro de la experiencia. Sergio Granado, chef y asesor gastronómico del establecimiento, explica que el menú procura mantener una fuerte presencia de la cocina dominicana, aunque incorpora otras alternativas.
Chivo, guinea, sancocho y chillo forman parte de una carta que también incluye pescados, mariscos, carnes y platos internacionales.
"Realmente la oferta gastronómica del hotel es muy dominicana. Está pensada para la persona que disfruta sus platos tradicionales, siempre tratando de respetar esas raíces", explicó Granado.

El hotel amplió recientemente su cocina, una decisión que, según sus responsables, permite responder a una mayor cantidad de visitantes y mejorar la capacidad de servicio, especialmente durante jornadas de alta demanda.
Granado, de origen español y residente desde hace ocho años en República Dominicana, considera que uno de los atractivos del proyecto es precisamente encontrar un espacio de naturaleza tan próximo a la capital.
"Encontrar esta paz, esta tranquilidad y esta naturaleza a 30 minutos de la ciudad es algo importante. Hay personas que llegan y preguntan: ¿Y esto está aquí?, porque no esperan encontrar un lugar así tan cerca de Santo Domingo", expresó.
El trato personalizado es otro de los elementos en los que sus administradores ponen énfasis. Taveras sostiene que buscan conocer las necesidades de quienes llegan y mantener una relación cercana con los huéspedes, aun cuando el proyecto continúe creciendo.

Esa filosofía también se ha trasladado a las redes sociales. Los clientes comparten fotografías de sus visitas y el hotel las convierte en historias personalizadas que posteriormente publica y etiqueta, una dinámica con la que buscan hacer al visitante parte de la experiencia.
El complejo también recibe celebraciones familiares, cumpleaños, bodas y otras actividades. En estos casos, los responsables aseguran que trabajan las propuestas de alimentos y bebidas de acuerdo con las necesidades de cada grupo.
Planes futuros
Entre los planes más próximos está la habilitación de un circuito para vehículos 4x4 de alrededor de 30,000 metros cuadrados, destinado inicialmente a personas que quieran iniciarse en este tipo de experiencia. Para quienes tengan mayor dominio, la propuesta contempla posteriormente recorridos fuera de las instalaciones. También proyectan incorporar tirolesas o ziplines.
A esto se añaden otras áreas todavía en desarrollo, entre ellas nuevos espacios gastronómicos y de entretenimiento.
Más que competir con los grandes complejos turísticos del país, sus responsables dicen que la apuesta está en conservar aquello con lo que comenzó el proyecto: naturaleza, cercanía y una experiencia dirigida principalmente a las familias dominicanas que buscan cambiar de ambiente sin alejarse demasiado de Santo Domingo.



Braylin Paredes