Los bosques del mundo perdieron más de 400 millones de hectáreas entre 1990 y 2020
La expansión agrícola y ganadera es responsable del 88 % de la deforestación global, lo que agrava la pobreza y la migración en zonas rurales

Los bosques albergan hasta el 80 % de la biodiversidad terrestre del planeta pero entre 1990 y 2020 perdieron más de 400 millones de hectáreas en el mundo, especialmente en regiones tropicales de América, África y Asia, según un estudio del Consejo de Administración Forestal (FSC por sus siglas en inglés).
De acuerdo con este documento, desgranado este jueves en el acto de clausura del proyecto Bosques Vivos, la expansión agrícola y ganadera representa el 88 % de la deforestación global y a ello hay que sumar otros factores como el desarrollo urbano y la degradación de ecosistemas, con consecuencias que van desde la pérdida de recursos y biodiversidad hasta el aumento de la pobreza y la migración en zonas rurales.
De ahí concluye la necesidad de apoyar el Reglamento Europeo sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR), orientado a transformar el comercio internacional en favor de modelos más sostenibles.
Este reglamento ha sido uno de los principales puntos a examen durante la clausura de Bosques Vivos, una iniciativa que precisamente combina a ciudadanía y empresas para afrontar un problema en el que el consumo europeo es "un factor determinante en el aumento de la deforestación importada" que afecta a 10,9 millones de hectáreas anuales según datos de la FAO.
Los expertos que han participado en este acto han destacado, entre las principales ventajas de esta "normativa pionera a nivel global", el fortalecimiento de la trazabilidad en las cadenas de suministro a través de mecanismos de control "sin precedentes" que incluyen seguimiento de los artículos mediante sistemas de geolocalización y verificación.
Además, el reglamento "refuerza el cumplimiento de las leyes en los países productores, mejora la gobernanza forestal y fomenta una mayor transparencia en los mercados", lo que contribuye a impulsar un comercio alineado con objetivos ambientales.
Al facilitar información más clara sobre el origen sostenible de cada producto, puede impulsar también cambios en los hábitos de consumo de los ciudadanos.
Un punto de inflexión
Por ello "marca un punto de inflexión en la lucha contra la deforestación" integrando criterios ambientales, sociales y económicos en el comercio global y abriendo la puerta a una transformación positiva del sector forestal.
En esta línea, el proyecto Bosques Vivos plantea una serie de acciones para reducir la deforestación importada incluyendo la promoción de asociaciones pequeñas, el aprovechamiento de incentivos para la producción sin degradación forestal, la implicación de mujeres en labores productivas o el establecimiento de sistemas fortalecidos de diligencia debida.
Empresas locales y organizaciones productoras de Ecuador, Guatemala y Honduras han participado en esta actividad organizada por la Fundación COPADE (Comercio para el Desarrollo) con el apoyo de AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo).


EFE