El clima está volátil: la granizada de Bayahíbe fue producida por un bajón de temperatura
El contraste térmico generó corrientes que congelaron gotas en nubes, formando granizo
Las lluvias en Bayahíbe ya superan el promedio anual histórico, con más de 1,300 mm acumulados en 2026

La fuerte granizada registrada la tarde del lunes en la zona costera de Bayahíbe, provincia La Romana, fue provocada por un descenso repentino de la temperatura de 12 grados Celsius en apenas 45 minutos, según informó este martes la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (Pucmm).
De acuerdo con un informe sobre los factores ambientales, a las 3:00 de la tarde se registraban 32 °C, mientras que a las 3:45 p. m. la temperatura había bajado a 20 °C. Este cambio brusco generó el choque entre una masa de aire frío y otra cálida y húmeda, condiciones propicias para la formación de granizo.
A través de un comunicado, la universidad indica que los datos fueron obtenidos a través de sensores ambientales distribuidos en la zona y una estación meteorológica instalada en el Cuerpo de Bomberos de Bayahíbe, como parte del proyecto de investigación "Use of Digital Information Technologies for Adaptation to the Effects of Climate Change (ADAPTCC-DR)" que ejecuta la academia.
El documento explica que este contraste de temperaturas produjo corrientes ascendentes en nubes cumulonimbos, elevando gotas de agua hacia zonas de congelación, donde se transformaron en hielo. Mientras que el granizo continúa creciendo al colisionar con más agua superenfriada antes de caer.
Acumulados de lluvia
- Además, el informe revela un comportamiento atípico en las precipitaciones de la localidad. Mientras el promedio anual histórico en Bayahíbe es de 970 milímetros, en lo que va de 2026 ya se han acumulado 1,392.9 mm, superando significativamente ese nivel. Solo en abril se registran 113.8 mm de lluvia.
La investigación forma parte de un programa que promueve el uso de tecnologías digitales para la adaptación al cambio climático en zonas costeras turísticas del país, tomando a Bayahíbe como plan piloto.
Según la PUCMM, este tipo de estudios permite generar conocimiento científico y ofrecer herramientas para anticipar riesgos, fortalecer la resiliencia de las comunidades y proteger a la población ante eventos climáticos extremos.


