El calvario de la autopista Duarte
Accidentes y trabajos sin señalización marcan trayecto entre Santiago y Santo Domingo
La autopista Duarte, columna vertebral que conecta el Cibao con la capital, volvió a poner a prueba la paciencia de quienes la recorren cada semana. Ayer, domingo, un conductor que regresaba de Santiago a Santo Domingo no solo hizo el trayecto: lo sobrevivió entre tres accidentes en el camino y varios obstáculos derivados de trabajos en ejecución que, según relató, no siempre estaban debidamente señalizados. No se trata de cuestionar las obras necesarias y esperadas, pero vale preguntarse, ¿hace falta mayor supervisión?