La ley aplica a todos y en todo
TC rechaza recurso de la PEPCA y confirma descargo en caso Odebrecht
El TC rechazó el recurso de revisión constitucional interpuesto por la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA) contra la decisión de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia, confirmando el descargo de los últimos implicados en el caso Odebrecht.
La sentencia del Tribunal Constitucional no es un obstáculo en la lucha contra la corrupción; es, precisamente, una reafirmación del Estado de derecho. De ahí la insistencia en que el combate al delito no puede hacerse al margen de la ley.
El TC no es una tercera instancia ni un tribunal de oportunidad; es el guardián de la Constitución. Su deber no es confirmar condenas ni satisfacer expectativas públicas, sino verificar que el proceso haya respetado las garantías fundamentales.
La decisión envía un mensaje claro: los fines no justifican los medios. La gravedad de los hechos imputados no autoriza a flexibilizar estándares probatorios ni a desbordar competencias jurisdiccionales. Los límites existen en la ley y en la Constitución, y son precisamente esos límites los que sostienen la legitimidad del sistema.
Lejos de debilitar la lucha anticorrupción, el Tribunal Constitucional la encauza por el único camino posible en una democracia: el de la legalidad estricta y la protección irrestricta de los derechos fundamentales.