Collado descolló en México
La nueva brújula del turismo dominicano
El ministro David Collado ha entendido la promoción turística como pocos en la región. No se ha limitado a vender playas y resorts, sino que ha visto el mercado en su doble dimensión: el masivo, que sustenta la base de la economía, y el personal, ese segmento de élite —minoría si se quiere— que deja una huella distinta en cada destino que pisa.
Esa segunda vertiente es la que, con inteligencia, Collado ha sabido colocar en la agenda. Porque no se trata de renunciar al turismo de sol y playa, sino de también abrir la puerta a otro tipo de visitante: el que busca experiencias, cultura, encuentros profesionales, congresos, gastronomía y arte. Ese turismo de alto valor añadido multiplica ingresos, diversifica la oferta y eleva el estándar de toda la industria sin chimeneas.
Lo visto en la reciente feria IBTM Américas, en Ciudad de México, con República Dominicana como protagonista, es ejemplo de esa visión. El país no compitió con metros cuadrados de stand, sino con ideas, creatividad y emoción. Ganó atención y prestigio, demostrando que el Caribe también puede ser un escenario de reuniones y negocios.
Ahí está la clave: no vender más de lo mismo, sino mejor. Y en ese terreno Collado ha marcado el rumbo.