×
Versión Impresa
versión impresa
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Juegos
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Redes Sociales

Mirar adentro, triunfar afuera

Toda proyección internacional requiere solucionar problemas nodales internos. Los compromisos diplomáticos necesitan justificar un análisis de costo-beneficio

El país enfrenta una serie de retos fundamentales que requieren atención inmediata. El persistente déficit de energía eléctrica, insumo clave para todos los sectores, por ejemplo. La calidad de la educación, que no ha podido resolverse con ninguna cantidad de inversiones, es otra. La pobreza monetaria y moral, la falta de empleos y las deficiencias de la justicia son retos centrales para lograr tanto el crecimiento, como el desarrollo económico, como una vejez segura, como la paz social para los jóvenes.  

Nuestras mejores mentes y mayores esfuerzos necesitan dedicarse a resolver estos escollos que amenazan dar al traste en cualquier momento con un frágil equilibrio macroeconómico altamente dependiente de factores externos -remesas, turismo, zonas francas, demanda de grandes socios comerciales y facilidades de endeudamiento externo-. 

Esta condición de dependencia es, por definición, más acentuada en economías pequeñas y abiertas, lo que complejiza cualquier esfuerzo de planificación a largo plazo. Recordemos que estamos ante un periodo de transformación y transición productiva con implicaciones aún desconocidas. Sin embargo, los puntos angulares continuarán siendo los mismos.

Es llamativo, pues, la declaración de interés nacional del proceso de adhesión del país a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD). Fundada en 1948 para administrar los fondos de reconstrucción del Plan Marshall en Europa, actualmente la OECD promueve ´mejores políticas para mejores vidas´ y ´políticas públicas que fomenten la prosperidad y la oportunidad con igualdad y bienestar", objetivos tan loables como imprecisos, y por demás, duplicados en una plétora de otras organizaciones multilaterales de los cuales el país ya es miembro.

Desde 2010, la R.D. ha llevado a cabo acciones puntuales como miembro del Centro de Desarrollo de la OECD. En 2022 fuimos sujeto de un estudio multidimensional que destacaba el ´rápido crecimiento con muchas disparidades territoriales y socioeconómicas e instituciones públicas poco sólidas´. Este recomendaba aumentar la formalización y la colección de impuestos para el financiamiento al desarrollo y acelerar la transformación digital.

La OECD ha producido 248 textos legales las cuales no presentan obligatoriedad para las compañías, pero que se espera los gobiernos miembros formalicen en sus legislaciones estatales, generando una forma de ´legislación suave´. Países como la India y China aún no han formalizado sus membresías por no considerarse a la altura de las exigencias de la OECD y para evitar comprometer sus legislaturas con lineamientos, sobre todo laborales, que pudieran entorpecer sus planes de competitividad y desarrollo, planes con las cuales la R.D. aún no cuenta.

Un elemento de consideración final debería ser el costo de la afiliación que incluye un aporte al presupuesto central de EUR 235.0 millones más una proporción adicional según el tamaño de cada economía. Evaluando la contribución de economías de similar tamaño podría estimarse que la membresía pudiera costarle a la R.D. unos EUR 2.0 millones por año. ¿Cuáles beneficios derivaría el país de esto?

Como norte, el ejercicio práctico de la diplomacia debe someterse a una evaluación costo-beneficio y dirigirse directamente a fomentar los intereses económicos del país. Chile y Corea del Sur son excelentes ejemplos. 

A lo interno, nuestras políticas económicas debieran estar dirigidas a impresionar a nuestros conciudadanos, más que a los inversionistas internacionales. La consecución de nuestros objetivos y planes de gobierno son los que llevarán por sí solos al país a reconocimientos de mayor nivel. Por el momento, es mucho lo que tenemos que hacer aquí, ahora.

TEMAS -

Economista Senior de firma Intelligent Economics.