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El Centro Cultural Rainieri: Expresión de cultura e identidad

'Un nido para el mundo': la acogida del pueblo dominicano en la muestra de Punta Cana

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El Centro Cultural Rainieri: Expresión de cultura e identidad
La sede del Centro Cultural Rainieri en Punta Cana. (DANIA ACEVEDO)

Con la apertura del Centro Cultural Rainieri se incorpora una novedosa plataforma institucional en el ámbito de la oferta cultural y la promoción educativa, que hacen de Punta Cana un potente foco de irradiación del acervo patrimonial dominicano. Sus modernas instalaciones propician una experiencia interactiva multisensorial al visitante, para estimular el intercambio de conocimientos e interpretaciones sobre nuestro pasado, contribuyendo a valorar el presente y avizorar el futuro de nuestro país, enclavado "en el mismo trayecto del sol".

Dotado de una vanguardista estructura arquitectónica, el Centro Cultural Rainieri alberga espacios expositivos y recreativos diseñados con el recurso pedagógico de diálogos y memorias de múltiples voces, que resaltan los rasgos y el dinamismo de las identidades nacionales y regionales del país. En especial, la historia de la pujante y emblemática provincia de La Altagracia que atesora el culto a nuestra patrona espiritual y donde se halla Punta Cana, el polo turístico más importante del Caribe insular.

Con notable acierto, se ha logrado una perfecta armonía entre el diseño arquitectónico y el contenido museográfico. Lo que nos lleva a una conjunción integral en la conceptualización del espacio y su funcionamiento de forma atractiva y accesible a públicos diversos, despertando la curiosidad e imaginación de los visitantes. Por su multiplicidad temática y aplicación innovadora de la tecnología digital, la muestra va más allá de las propuestas museográficas tradicionales y ofrece una perspectiva conceptual que permite miradas alternativas y enriquecedores relatos.

A través de diversos formatos expositivos, presenciales y virtuales, se muestra nuestro pasado arqueológico e histórico, junto a manifestaciones contemporáneas de las artes plásticas, el folklore musical, la gastronomía y el deporte. Trasladando a los visitantes conocimientos, valores y experiencias, desde las huellas más remotas del relato hasta la actualidad, con la idea de provocar disfrute y estimular la participación durante el recorrido de sus salas.

Con una narrativa accesible y amena, el espectador se convierte en protagonista de una experiencia cognitiva en la que interactúa en una sucesión de eventos históricos y culturales. Para lo cual se apela a recursos audiovisuales, con aplicaciones interactivas que transforman la manera de atraer y cautivar a los visitantes, al convertirlos en participantes dinámicos del proceso expositivo.

 

El contenido temático

El Centro Cultural Rainieri cuenta con cinco exposiciones permanentes. En la primera sala sobre historia dominicana se titula Objeto de estudio, donde la armoniosa presentación de las piezas exhibidas semeja las notas musicales del pentagrama de una sinfonía formada por el aura que rodea las evidencias arqueológicas e históricas. De manera que cada objeto se transforma en narrador principal de los procesos históricos que nos caracterizan.

En la sala siguiente Manual de Historia Viva se proyecta un audiovisual interactivo que permite navegar virtualmente a través de una línea de tiempo elaborada por el reconocido historiador y académico Frank Moya Pons, para destacar los hitos trascendentales del pasado dominicano.

Con el lema Portadores de Alta Gracia, se ofrece una síntesis de la historia y las manifestaciones culturales de la provincia La Altagracia, ubicada en la legendaria región de Higüey, cuyo contenido conceptual fue elaborado por Laura Vicens Pou y Jorge González Fonseca. Espacio donde se resalta el culto tradicional que se le profesa a la Virgen de La Altagracia, advocación mariana que, desde los tiempos coloniales, se ha convertido en un símbolo de la fe cristiana del pueblo dominicano.

El recorrido museográfico continúa con las salas de la Cotidianidad y la Identidad Nacional, que inicia con la representación de una inmensa canoa suspendida en el aire, conteniendo en su interior un amplio muestrario de objetos cotidianos que simbolizan los diferentes componentes étnicos que han llegado a la isla a través del tiempo, con la intención de auspiciar un diálogo interpretativo entre el contenido expuesto y el espectador. Además, se proyectan entrevistas y testimonios con variados personajes que reflejan el multiculturalismo del pueblo dominicano.

La exposición Entretejer la Cana, con textos de Miguel Piccini, narra los comienzos del Grupo Puntacana y la protagónica actuación de Frank y Haydée Rainieri, quienes, con el apoyo inicial del abogado laboral estadounidense Ted Kheel, fueron capaces de convertir un remoto e inaccesible paraje rural de hermosas playas en la costa Este del país, en un desarrollo turístico de clase mundial. Conexo a un hub logístico que integra aeropuerto internacional, instalaciones de zona franca y parques industriales, así como un centro de mantenimiento aeronáutico.

Para concluir el recorrido temático, la exposición denominada Un nido para el mundo resalta la acogida que ofrece el país a los visitantes de todas las nacionalidades y diferentes culturas, emulando para ello a la cigua palmera -nuestra ave nacional-, que presta su nido a las demás aves del entorno. Con el empleo de recursos innovadores de tecnología virtual y la inteligencia artificial, se exponen las formas de ser y de sentir de nuestros sectores populares, con relatos e imágenes sobre los platos y ricos sazones de la cocina criolla, los deportes, y la función social de los colmados barriales como ágora comunitaria, con sus distintivas mesas de dominó y cervezas frías. En esta sección también se presenta una proyección audiovisual de nuestros géneros musicales, que incluyen lecciones de baile virtuales de merengue y bachata. Al igual que escenas de las lucidas celebraciones del carnaval en Punta Cana, con la participación de comparsas de diferentes regiones del país y del Caribe. Junto a comparsas locales como Las Musas de Punta Cana y los originales diablos cojuelos Los Tres Caras, que desfilan cada año con trajes que rinden homenaje a la dominicanidad y celebran la diversidad de un país de colores, que acoge como un nido y transforma a su vez lo que recibe en expresiones que emocionan al mundo.

En adición a las áreas con exhibiciones de carácter permanente, se encuentra la Sala de Exposiciones Temporales, que se ha estrenado con una exquisita muestra de artes plásticas titulada "El mar como territorio".  Alusiva al concepto de insularidad caribeña, con base en una selección de obras de la magnífica colección del empresario y mecenas Héctor José Rizek y su esposa Bethania Guerrero, junto a sus hermanos Ela Sarah y Samir Rizek Sued. Otra plataforma para exponer obras de talentos emergentes de las artes plásticas dominicanas es La Cantera, donde se presentó una primera entrega con la exposición "Visiones de Yauya" del novel artista José Carlos Nazario, inspirada en los jagüeyes u ojos de agua, ecosistemas vinculados a los aborígenes higüeyanos. En la segunda edición se presenta actualmente la artista Mónica Lapaz, con la exposición "Un espacio de paso".

El edificio del Centro Cultural Rainieri está dotado de un anfiteatro con aforo para 280 asistentes, donde se han realizado presentaciones artísticas de gran calidad, como fue el concierto didáctico en el que intervino el tenor Enrique Pina y la pianista Gabriela García Fernández junto a Gamal Michelén, actual viceministro de  Patrimonio Cultural. Se dispone, además, de otros ambientes funcionales con servicios de cafetería y una tienda de objetos artísticos y artesanales inspirados en los diseños tradicionales dominicanos que transmiten un sentido de pertenencia y arraigo telúrico.

El diseño arquitectónico de esta obra fue realizado por Juan Caro Gómez y la construcción estuvo a cargo del ingeniero Eduardo Domínguez-Imbert. Mientras que Alex Martínez Suárez y Rab Messina han tenido la dirección museológica y museográfica, con la participación de Roxana Soto Wiese en la dirección de proyectos, desde la Fundación Frank y Haydée Rainieri. Además, el Comité Directivo está integrado por María Amalia León, Bernardo Vega, Camilo Suero Marranzini y Manuel García Arévalo.

Cabe destacar que en los diseños e instalaciones museográficos participaron empresas internacionales de renombre como Sumo, de Chile, Germen Estudio, de México y Parque Explora, de Medellín, Colombia. En adición a profesionales y técnicos dominicanos del más alto nivel.

El legado cultural de la familia Rainieri

Con la apertura del Centro Cultural Rainieri se pone de manifiesto, en una nueva dimensión que los enaltece, la sensibilidad ciudadana y la responsabilidad social corporativa que han caracterizado a Frank y Haydée Rainieri, quienes por espacio de más de cinco años estuvieron al frente de la producción general de este excepcional proyecto de proyección nacional e internacional que enfatiza los valores de la dominicanidad.

Gracias al generoso y visionario mecenazgo de la familia Rainieri Kuret y del Grupo Puntacana, la República Dominicana cuenta hoy con una nueva y vigorosa infraestructura multimodal para impulsar y difundir el arte y la cultura que enaltecen el espíritu, fomentan la creatividad y reafirman los perfiles de nuestra identidad nacional. Confiriéndole con ello un valor adicional a la oferta de sol y playa en la zona oriental, que singulariza a Punta Cana como el destino turístico más atractivo y de mayor contenido plural en el área del Caribe.

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