Todos contra Francisco Javier
El veterano dirigente peledeísta enfrenta una compleja batalla interna para convertirse en el candidato presidencial del PLD de cara a las elecciones de 2028

Francisco Javier García es el peledeísta que más posiciones públicas de alto nivel ha ocupado durante los 20 años de administraciones de gobierno del PLD.
Fue administrador de la Lotería Nacional, presidente de la Refinería Dominicana de Petróleo, director Ejecutivo de Autoridad Portuaria Dominicana, ministro de Industria y Comercio, así como ministro de Turismo por más de 12 años, por lo que experiencia en asuntos de Estado, no le falta.
Experiencia política tampoco. Ha sido miembro del Comité Político del PLD desde hace más de 25 años y ha sido coordinador de las más exitosas campañas electorales de esa organización política, además de un gran comunicador, estratega y armador político. En lo personal le he profesado siempre mucho aprecio, cariño, agradecimiento y admiración, tanto a él como a su esposa Jeanis, sus hijos y a toda su familia, oriunda de las cercanías de Villa Tapia, tierra natal de mi esposa Clara.
Sin embargo, parece aplicarse con él, aquello de que "nadie es profeta en su tierra", o de que "en casa de herrero, cuchillo de palo", por no decir que no es fácil aconsejarse y asesorarse a sí mismo, ya que para esta próxima contienda electoral de cara a las elecciones del 2028, Francisco Javier parece tenerlo todo en contra, y los principales actores y escenarios que se le presentan, tanto fuera como dentro de su propio partido, parecerían coincidir todos, en querer hacer fracasar sus aspiraciones. Veamos...
Los sectores empresariales, económicos y sociales a los que en diversas coyunturas y situaciones Francisco Javier apoyó y defendió, hoy están apoyando abiertamente a David Collado como próximo Presidente de la República y es evidente que preferirían no tener a Francisco Javier de contrincante, sino más bien de aliado, toda vez que al sucederle en el Ministerio de Turismo, Collado nunca le ha criticado ni cuestionado ninguna acción, ni tampoco ha promovido retaliaciones en su contra. Por el contrario, a Collado se le ha criticado duramente que todavía hay funcionarios de la gestión de García dentro del Ministerio de Turismo.
En el PRM no quieren que Francisco Javier sea el candidato del PLD, porque sería un candidato con discurso y experiencia, talentoso, capaz de hacer fuertes críticas y una oposición vigorosa, además de que tiene agallas y condiciones para enfrentarse duramente a cualquier candidato oficialista y no hay expedientes ni acusaciones que enrostrarle en su paso por la administración pública.
La Fuerza del Pueblo tampoco lo quiere como candidato del PLD, porque entienden que les va mejor con el penco Gonzalo, para repetir el escenario del 2020 y mostrar un PLD débil y dividido, además de que en la FP se frotan las manos, porque entienden y apuestan a que desde que pierda la elección interna del 18 de octubre próximo, sus días estarán contados en el PLD y le abrirán de par en par las puertas del partido verde, para darle la bienvenida al lado de su ex líder Leonel Fernández.
Pero donde peor la tiene Francisco Javier es a lo interno del PLD, porque a pesar de haber salido a trabajar política y a visitar las bases de ese partido, cuando estaban en su peor momento, hoy le han sacado a Gonzalo Castillo como si fuera un conejo del interior del sombrero de un mago, que no solamente le está haciendo la vida difícil en la competencia político partidaria, sino que también han reclutado a Charlie Mariotti, que se ha convertido en el armador de un frente interno en el PLD, bajo el lema: Todos contra Francisco Javier.
Abel Martínez se la tiene guardada por la carta que le publicó renunciándole a la jefatura de campaña del 2024. A su tocayo Francisco Javier Domínguez Brito lo están aupando y promoviendo para que sea el próximo presidente del Partido. Margarita Cedeño parece que no se va a meter en ese pleito interno y que no se la va a jugar por quienes no se la jugaron por ella. ¿Y Danilo Medina? Bien, gracias, administrando su silencio y jugando su rol institucional como presidente del PLD y el papel de árbitro imparcial, con la perfecta coartada, de que sus dos principales colaboradores, Carlitos Pared Pérez y Robert de La Cruz, están apoyando abiertamente a Francisco Javier.
Personalmente, creo en el talento de Francisco Javier y si fuera por un tema de tiempo, experiencia, trayectoria, sacrificio y dedicación, él debería ser el candidato del PLD para las elecciones del 2028, pero en política las cosas no funcionan así.
Si fueran así, el candidato del PLD en 1996 hubiese sido Euclides Gutiérrez Félix, Norge Botello, Danilo Medina o Felucho Jiménez, pero lo fue Leonel Fernández.
Si fueran así, el candidato del PRSC en 1996 hubiese sido Víctor Gómez Bergés, Fernando Álvarez Bogaert o Juan Arístides Taveras Guzmán, pero lo fue Jacinto Peynado.
Si fueran así, el candidato del PRD en el 2000 hubiese sido Hatuey De Camps, Fello Suberví o Milagros Ortiz Bosch, pero lo fue Hipólito Mejía, y en el 2008 lo hubiese sido Milagros Ortiz Bosch, pero lo fue Miguel Vargas.
Y si fuera así, en el 2016 y en el 2020, el candidato del PRM lo hubiese sido Hipólito Mejía, pero lo fue Luis Rodolfo Abinader Corona.
Si Francisco Javier gana la consulta interna del PLD, el próximo 18 de octubre, sería más que un gladiador y emergería como un súper candidato, que fue capaz de derrotarlos a todos juntos, pero de no ganarla, tendrá que enfrentar una gran frustración y el mayor reto y desafío de su carrera política de más de 30 años.
El reto y desafío sería definir qué hacer, una vez proclamen a Gonzalo Castillo como candidato presidencial del PLD para las elecciones de 2028 y si la mayoría del equipo que le apoyó internamente, seguirá la línea que él decida trazar, posterior al proceso de la consulta interna.
La gran frustración: que quien lo habrá derrotado, sería la misma persona a quien él mismo presentó como precandidato en la histórica reunión del Comité Central del PLD del 10 de agosto del 2019.

Víctor Gómez Casanova