El día que se apagó una rotativa
El Nacional y el fin de una era en la prensa escrita

Hay fechas cuyo verdadero significado no se comprende cuando ocurren. Necesitan tiempo para adquirir su dimensión histórica. El 31 de julio de 2026 probablemente será una de ellas. Cuando alguien se siente a escribir la historia del periodismo dominicano, es difícil imaginar que esa fecha pase desapercibida. Quedará como el día en que uno de los periódicos más emblemáticos del país apagó definitivamente sus rotativas para continuar exclusivamente en el mundo digital.
No se trata del cierre de un impreso. Se trata de un punto de inflexión.
Hasta ese día, en la República Dominicana los periódicos nacían, crecían o desaparecían. También hubo medios que surgieron directamente en internet y otros que hicieron el camino inverso, como Clave Digital, que dio el salto al papel con su semanario Clave. Pero nunca uno de los grandes diarios nacionales había decidido abandonar su edición impresa para seguir existiendo solo en formato digital.
En otros países ese tránsito ya ha comenzado. The Independent, en el Reino Unido, lo hizo en 2016. Más recientemente, The Atlanta Journal-Constitution anunció el mismo paso hacia un modelo exclusivamente digital. La República Dominicana acaba de escribir su propio capítulo en esa historia.
El Nacional nació el 11 de septiembre de 1966, apenas un año después de la Guerra de Abril. Durante casi seis décadas acompañó la vida democrática del país, documentó sus grandes transformaciones y contó entre sus firmas a Orlando Martínez, cuya voz crítica permanece como un referente del periodismo dominicano.
También era el último gran vespertino nacional. Durante décadas convivió con otros periódicos de la tarde, pero terminó siendo el último representante de una tradición que también queda para la historia.
Por eso, el último ejemplar impreso de El Nacional no será recordado por ser su último periódico de papel. Será recordado por ser el primero de una nueva época para la prensa dominicana.

Henry Hidalgo