IA y su potencial impacto en la educación superior dominicana
El desafío de las universidades frente a la nueva era del conocimiento

Así como Internet redefinió la manera de acceder al conocimiento hace tres décadas, la IA está cambiando la forma de enseñar, aprender, investigar y ejercer prácticamente todas las profesiones. Es una verdadera y profunda revolución del conocimiento y la tecnología.
La universidad del país enfrenta el desafío de renovarse con rapidez para responder a una realidad en la que el conocimiento se produce y se actualiza a una velocidad sin precedentes.
El reto no consiste en incorporar nuevas herramientas tecnológicas a las aulas, en lo cual hay un atraso significativo en el país, sino que implica, además, revisar el modelo universitario en su conjunto: la formación del profesorado, la investigación científica, la gobernanza institucional y los planes de estudio para adecuarlos al contexto actual, donde la presencialidad para acceder al conocimiento es lo que menos importa. Es un cambio en la cultura institucional.
Las universidades que no asuman este cambio, que va más allá de lo simplemente digital, corren el riesgo no solo de quedarse atrás, sino de formar profesionales con competencias insuficientes para un mercado laboral impactado por la automatización, el análisis masivo de datos y la inteligencia artificial generativa. China, por ejemplo, dejó de ofrecer miles de titulaciones para concentrar su esfuerzo formativo en la renovación digital y la IA.
La UNESCO sostiene que las instituciones de educación superior deben desarrollar marcos de competencias en IA, revisar sus modelos de evaluación y establecer políticas claras sobre integridad académica. El MESCYT tiene aquí un gran espacio de trabajo colaborativo con las IES en la definición de políticas consensuadas sobre IA., dando prioridad a la aprobación de nuevas titulaciones en este campo y ofrecer apoyo financiero para acelerar el proceso de innovación.
Es obvio que ninguna reforma curricular tendrá éxito si los docentes no desarrollan competencias para integrar la IA en sus prácticas y en sus proyectos de investigación. La capacitación no puede limitarse al manejo de plataformas digitales; debe incluir el diseño de experiencias de aprendizaje apoyadas en IA y su evaluación en base a las necesidades de cada alumno
La IA ofrece la posibilidad de acelerar la revisión bibliográfica, procesar grandes volúmenes de información, identificar patrones complejos y fortalecer la investigación interdisciplinaria. Sin embargo, aprovechar este potencial exige mayores inversiones en infraestructura tecnológica, laboratorios especializados, acceso a bases de datos internacionales, financiamiento competitivo para proyectos científicos y, sobre todo, docentes con la capacidad de hacer un uso eficiente de las herramientas tecnológicas disponibles. El nivel doctoral en nuestro país está en ciernes y debe ser fortalecido para hacer frente a esta nueva realidad, a esta nueva era del conocimiento.
La innovación digital debe reflejarse en los planes de estudio. La IA ya no es un tema exclusivo de las ingenierías o de la informática. Los educadores, por ejemplo, necesitarán diseñar procesos de enseñanza y evaluación enriquecidos por asistentes inteligentes, personalizar los cursos a las necesidades de cada alumno. Los libros de texto digitales de la Colección Libro Abierto disponen de IA incoporada, pero hay que entrenar a los docentes en su uso.
La IA se aplicará en todas las profesiones.
La gobernanza universitaria también debe evolucionar. La IA puede contribuir significativamente a mejorar la planificación institucional, la gestión administrativa, la asignación eficiente de recursos, el análisis de indicadores académicos y la toma de decisiones basada en evidencia, en datos. Para ello, las universidades necesitan construir sistemas de información robustos y adoptar políticas claras sobre protección de datos, transparencia y rendición de cuentas.
Diversos países avanzan en esta dirección. Singapur, por ejemplo, ha integrado la IA en su estrategia nacional de desarrollo, fortaleciendo la formación docente, financiando centros de investigación y promoviendo alianzas entre universidades y empresas tecnológicas. Corea del Sur ha convertido la inteligencia artificial en una prioridad nacional mediante fuertes inversiones en investigación y capital humano. Así ocurre en España, Francia, Alemania, entre otros. China ha ofrecido 5000 becas de formación en este campo en favor de los países relacionados con ella.
Estas experiencias demuestran que se requiere una visión de Estado y una estrecha colaboración entre gobiernos, universidades y sector productivo para el éxito de la incorporación de la IA en la universidad.
Las reflexiones de destacados expertos respaldan esta visión. Ethan Mollick, profesor de la Wharton School, plantea que la inteligencia artificial debe asumirse como un colaborador permanente del aprendizaje y no como un simple instrumento tecnológico. Andreas Schleicher, director de Educación de la OCDE, responsable de la prueba PISA, ha insistido en que el éxito de los sistemas educativos dependerá cada vez más de la capacidad para desarrollar creatividad, pensamiento crítico, resolución de problemas y aprendizaje continuo, competencias que la IA puede potenciar, pero nunca sustituir.
La modernización de la educación superior constituye una condición indispensable para elevar su productividad, fortalecer la innovación y mejorar la competitividad. El desafío consiste en transformar la cultura institucional de las universidades, renovar la formación docente, impulsar una investigación de mayor impacto, indexada, actualizar su currículum e incorporar la inteligencia artificial en la gestión institucional, lo cual permitirá construir un ecosistema de educación superior más pertinente, innovador y preparado para liderar el desarrollo del país en las próximas décadas.
La digitalización de todos los procesos académicos y administrativos definirá el rumbo de las IES en los próximos años.
Es importante que en el proceso de fusión, o transformación como se le quiera llamar, se tome muy en cuenta la nueva realidad derivada del impacto de la IA para que las IES del país puedan avanzar al ritmo esperado. Definir una política nacional sobre el desarrollo de la IA, con sentido de equidad y ética, luce conveniente, para su aplicación en la docencia la investigación y la innovación en las IES y potencializar así su impacto en el desarrollo económico y social del país.

Ángel Hernández
Ángel Hernández