×
Versión Impresa
Día Jueves, 19 de Febrero de 2026 Edición 7251.
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Redes Sociales

Ciudadanía financiera: el siguiente paso  

Acceder, capacitar y proteger, los pilares de la ciudadanía financiera

Expandir imagen
Ciudadanía financiera: el siguiente paso  
La educación financiera fortalece el impacto de la inclusión bancaria (FUENTE EXTERNA)

La conversación sobre inclusión financiera en República Dominicana ha tenido un norte claro: ampliar el acceso al sistema financiero formal. Más personas con productos y acceso a cajeros, sucursales y subagentes. Gracias al trabajo de los sectores público y privado, hemos logrado avances significativos. En 2024 se erradicaron los llamados desiertos bancarios. Significa que todos los municipios cuentan con al menos un punto de acceso (sucursal, subagente bancario o cajero automático). 

A esto se suman avances regulatorios y tecnológicos que han facilitado el acceso de más personas al sistema financiero formal.

Por ejemplo, durante la pandemia se observó la reducción de 134 mil personas con acceso al crédito, pero para abril de 2026 el sistema ya registraba 752,448 más que en abril de 2021. Esto ha servido para combatir la invisibilidad crediticia: esa condición excluyente que atenta contra el objetivo constitucional del régimen económico: el desarrollo humano.

Según el Banco Mundial, la inclusión financiera en nuestro país pasó de 51 % en 2021 a 65 % en 2024 (Global Findex 2025). Aunque es un gran paso, todavía tenemos mucho camino por recorrer.

El acceso por sí solo es insuficiente. Tener una cuenta no implica necesariamente saber usarla o tomar decisiones informadas. Ahí es donde cobra sentido la idea de ciudadanía financiera, que Frederick Wherry y sus coautores (Credit Where It´s Due) definen como la capacidad de las personas de participar plenamente en la vida económica mediante el reconocimiento, el acceso y el uso significativo de los servicios financieros, en condiciones de dignidad y pertenencia. 

Este cambio de enfoque redefine la meta. La inclusión deja de ser el punto de llegada y pasa a ser el punto de partida. Lo importante ya no es solo cuántas personas entran al sistema, sino, también cómo el sistema contribuye a su bienestar.

En la Superintendencia de Bancos trabajamos con esta visión desde tres pilares fundamentales: acceder, capacitar y proteger. 

La ciudadanía financiera comienza con el acceso. Estas acciones concretas han permitido el acceso remoto a miles de personas: eliminación de desiertos bancarios, implementación del onboarding digital y la firma electrónica, los mecanismos de conocimiento digital del cliente (eKYC) y la apertura de canales digitales. Además, las cuentas básicas de ahorro, nómina y mipymes funcionan como entrada o segunda oportunidad. Junto a Meta RD 2036, impulsamos la bancarización de beneficiarios sociales para integrar a más de un millón de personas al sistema financiero.

El acceso crea valor cuando se convierte en capacidad. Por eso, la educación financiera es clave. A través de ProUsuario, la Superintendencia impulsa programas, campañas, guías, cursos, contenidos digitales y actividades dirigidas a diversos públicos. Ofrece información sobre finanzas personales, seguridad digital y derechos. Esto se complementa con la app ProUsuario —con más de 550,000 suscriptores—, que incluye herramientas informativas y educativas útiles para tomar decisiones informadas.

La ciudadanía financiera exige confianza y la confianza se fortalece con la protección al usuario. A través de ProUsuario y el SB Lab, impulsamos herramientas que fortalecen la transparencia, comprensión y decisiones informadas. La Carta de Derechos y Deberes y los rankings de Digitalización, Inclusión y Reclamaciones reflejan este enfoque, que se acompaña de medidas de inclusión para grupos vulnerables, así como el reforzamiento de las reglas del derecho al olvido y protección de datos personales. 

La actualidad nos exige ir más allá del acceso. La inclusión no es el destino final; es el camino hacia la plena ciudadanía financiera. Todas las iniciativas mencionadas se encaminan a este norte.

TEMAS -