Una tonelada de compromiso con el futuro
Economía circular: una visión compartida entre ISM y las familias dominicanas

En el Perú, en medio de la crisis económica que azotó mi país cuando era joven, las personas comenzaron a valorar los recursos. Una botella de vidrio se podía convertir en un recipiente para guardar agua, un electrodoméstico dañado siempre encontraba varias oportunidades de reparación antes de pensar en la posibilidad de comprar otro.
En medio de la realidad que estábamos viviendo, la reutilización no era una tendencia; sino la vía para seguir contando con lo que requeríamos. Años después, al llegar a la República Dominicana, percibí esa misma genialidad y capacidad de adaptación en las familias dominicanas. Esta misma mentalidad fue incorporada a Industrias San Miguel (ISM) en su modelo de gestión: lo que muchas familias hacen, se denomina en las empresas economía circular y en ISM lo integramos a nuestro modelo de negocio.
Dicho esto, la economía circular no se limita al reciclaje. Implica innovación, eficiencia, corresponsabilidad y una nueva manera de entender el desarrollo. Significa reconocer que cada envase, cada material y cada recurso utilizado puede formar parte de un ciclo más amplio, en el que se reduce y hasta elimina el desperdicio, generando valor.
En ISM asumimos esta visión como parte esencial de nuestra forma de crecer en República Dominicana. Durante más de dos décadas, hemos evolucionado junto al país, entendiendo que el desarrollo empresarial también debe medirse por el impacto positivo que somos capaces de generar en nuestro entorno. Crecer no solo significa ampliar capacidades productivas; también implica operar de manera más eficiente, responsable y comprometida con el futuro.
Como parte de nuestra estrategia de sostenibilidad, hemos evitado colocar más de 3,500 toneladas de plástico desde el año 2015 en el mercado mediante la optimización de empaques. Este resultado refleja la convicción de la empresa por reducir la cantidad de residuos producidos desde antes que inicie su proceso de fabricación.
Entendemos que toda acción de sostenibilidad solamente será realmente efectiva si está acompañada por una sociedad que trabaja por y para ella; es por eso que invertimos en proyectos de colaboración y educación junto a aliados estratégicos en el país. Impulsamos iniciativas de recuperación post-consumo y alianzas con organizaciones como NUVI, recolectiva y EcoRed, orientadas a fortalecer una cultura de reciclaje y una gestión más responsable de los residuos.
Un ejemplo de ello es nuestro programa Reciclatón, que en su primera edición movilizó a más de 17,000 estudiantes de 17 centros educativos en 2025. A través de este esfuerzo se recuperaron más de 12,000 libras de plástico, con un modelo de logística inversa educativa y más de 100 puntos de recolección. Con el mismo compromiso intacto, ya nos estamos preparando para nuestra segunda edición en la que proyectamos alcanzar metas aún más ambiciosas.
Estas iniciativas demuestran que los residuos pueden transformarse en oportunidades. El material recuperado no solo evita terminar en el medioambiente, también puede convertirse en inversión para centros educativos, mejoras de infraestructura y nuevos espacios de aprendizaje.
En ISM creemos que cada tonelada recuperada representa una "Tonelada de Compromiso" con la República Dominicana. La economía circular no es una tarea de una sola empresa: requiere consumidores informados, industrias comprometidas, políticas públicas coherentes y comunidades activas.
El país tiene una gran oportunidad de avanzar hacia ese modelo. Así como en mi juventud una botella de vidrio ganaba una nueva vida para salir adelante, hoy, junto a cada familia dominicana, estamos trabajando para que la economía circular sea una realidad que todos compartamos.

Mario Medina
Mario Medina