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Ceuta intenta volver a la normalidad tras la salida masiva de migrantes que deja a Europa en crisis

El Gobierno español despliega 3,000 efectivos para controlar la situación y acelerar los retornos de migrantes que no cumplen requisitos

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Ceuta intenta volver a la normalidad tras la salida masiva de migrantes que deja a Europa en crisis
El Gobierno español mantiene desplegados alrededor de 3,000 efectivos, entre militares y miembros de las fuerzas de seguridad (EFE)

Las calles de Ceuta comenzaron a recuperar progresivamente la normalidad este domingo, después de que la mayoría de los migrantes que entraron masivamente desde Marruecos regresara a su país y las autoridades españolas reforzaran los controles terrestres y marítimos para localizar a quienes permanecen en la ciudad.

El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, elevó a 72 el número de cadáveres recuperados tras la crisis migratoria, considerada la mayor registrada en esta ciudad española situada en el norte de África. La cifra anterior era de 67 fallecidos, principalmente por ahogamiento durante los intentos de cruzar a nado la frontera.

El Gobierno español mantiene desplegados alrededor de 3,000 efectivos, entre militares y miembros de las fuerzas de seguridad, que permanecerán en la ciudad "el tiempo que sea necesario", de acuerdo con las declaraciones recogidas en la información suministrada.

Aunque el paso fronterizo del Tarajal amaneció tranquilo y con circulación de personas y vehículos, pequeños grupos de migrantes continuaban ocultos o durmiendo a la intemperie en zonas céntricas, montes y espacios industriales.

Algunos se niegan a retornar porque mantienen la esperanza de llegar a la España peninsular. Otros solicitan alimentos tras permanecer varios días sin suministros básicos. Reuters recogió testimonios de migrantes que decidieron volver a Marruecos debido al hambre, el aislamiento y la imposibilidad de avanzar desde Ceuta hacia el continente europeo.

Cifras que todavía no cuadran

Las autoridades españolas han ofrecido balances provisionales y, en algunos casos, contradictorios sobre la magnitud de la crisis.

El Gobierno estima que entre 50,000 y 60,000 personas consiguieron ingresar a Ceuta entre el jueves y el viernes. Reuters situó las entradas en alrededor de 50,000 y los retornos en más de 48,000 durante las primeras 48 horas, mientras Associated Press calculó unas 60,000 llegadas y aproximadamente 48,300 regresos voluntarios.

Sin embargo, Pérez Triano declaró posteriormente que el último dato disponible era de 72,000 retornos voluntarios, una cantidad superior a varias de las estimaciones sobre el número total de personas que entraron.

El delegado reconoció que las cifras siguen siendo provisionales. No explicó si el dato acumulaba movimientos registrados varias veces, intentos fallidos de entrada o personas contabilizadas en distintos puntos del dispositivo.

La falta de un registro consolidado también afecta el balance de fallecidos. Mientras la Delegación del Gobierno informó de 72 cadáveres, la Asociación Unificada de Guardias Civiles aseguró que las muertes podrían superar el centenar. Esa estimación sindical no había sido confirmada oficialmente.

Aceleran las expulsiones

Pérez Triano anunció que las autoridades acelerarán los expedientes administrativos para ejecutar "lo antes posible" los retornos de quienes permanezcan en la ciudad y no cumplan las condiciones para solicitar protección internacional.

El Ejército, la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía Local recorren diferentes zonas informando a los migrantes que no serán regularizados automáticamente por haber entrado irregularmente y que pueden ser devueltos a Marruecos.

La situación genera interrogantes jurídicos, especialmente en los casos de menores no acompañados, posibles solicitantes de asilo y personas que aleguen persecución. Los retornos no pueden ejecutarse colectivamente sin examinar las circunstancias individuales y las necesidades de protección de cada persona.

España también instaló una barrera flotante de unos 500 metros frente al espigón fronterizo para dificultar las entradas a nado y facilitar el trabajo de las patrullas marítimas. Durante la madrugada del domingo, apenas una decena de personas intentó cruzar por el mar y fue interceptada.

Más de mil asistencias sanitarias

El sistema sanitario de Ceuta había prestado hasta este domingo 1,149 asistencias a migrantes, incluyendo una persona en estado grave pendiente de ser trasladada a la península.

El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria aseguró que los servicios continuaban funcionando sin incidencias relevantes y que se mantenía la atención habitual a la población local, pese a la presión extraordinaria generada por las llegadas.

El principal desafío humanitario sigue concentrado en los menores no acompañados, debido a que la capacidad ordinaria del sistema de protección de Ceuta es muy limitada. Organizaciones humanitarias han alertado sobre jóvenes que duermen en las calles y carecen de alimentación, higiene y lugares seguros.

Crisis política en Europa

La entrada masiva también provocó tensiones entre España y algunos de sus socios europeos.

Italia restableció temporalmente controles fronterizos con España durante agosto, una decisión que sindicatos policiales italianos advirtieron que podría generar congestión en aeropuertos y puertos en plena temporada vacacional.

Associated Press también reportó restricciones temporales adoptadas por Francia e Italia, mientras el Gobierno español cuestionó esas respuestas y reclamó solidaridad europea ante una crisis ocurrida en una frontera exterior de la Unión.

Los ministros de Interior de la Unión Europea celebrarán el 4 de agosto una videoconferencia extraordinaria para analizar la situación de Ceuta y coordinar posibles medidas.

El comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, aseguró que España cuenta con el respaldo de la Unión Europea para enfrentar la emergencia y sus consecuencias.

Abascal pide cerrar la frontera

La crisis también profundizó la confrontación política dentro de España. El líder de Vox, Santiago Abascal, visitó Ceuta y pidió militarizar permanentemente y cerrar la frontera hasta que Marruecos garantice que no volverá a producirse una entrada masiva.

Abascal calificó lo ocurrido como una "invasión", aseguró que todavía permanecen unos 10,000 migrantes en la ciudad y responsabilizó al presidente Pedro Sánchez de la crisis.

Las autoridades locales rechazaron la presencia de grupos de extrema derecha y llamaron a evitar enfrentamientos, discursos de odio y acciones contra las personas migrantes.

La llegada recordó la crisis de 2021, cuando alrededor de 10,000 personas cruzaron a Ceuta después de que Marruecos relajara sus controles fronterizos durante una disputa diplomática con España. En esta ocasión, Rabat no ha explicado oficialmente cómo decenas de miles de personas lograron aproximarse y atravesar la frontera en pocas horas.

Las autoridades españolas atribuyen parte de la movilización a rumores difundidos en redes sociales según los cuales la frontera estaba abierta y quienes llegaran podrían entrar posteriormente a la península. La crisis, sin embargo, deja pendiente una pregunta central: cómo pudo producirse un movimiento de semejante magnitud sin que los servicios de inteligencia y seguridad de ambos países lo anticiparan.

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