Nepal eleva a 162 los muertos y busca a más de 500 desaparecidos por la riada del Himalaya
Del lado chino se han reportado 558 desaparecidos

Las autoridades de Nepal han recuperado 162 cuerpos, localizados principalmente en Chitwan (64), Dhading (27) y Nawalparasi Este (26), tras la devastadora riada del Himalaya que golpeó la frontera con China, según el último balance de las autoridades.
Más de 500 personas se encuentran desaparecidas en suelo nepalí, según confirmó a EFE el portavoz de la Policía de la provincia de Bagmati, Rajendra Prasad Dhamala, quien precisó que la suma en principio excluye a los 558 desaparecidos reportados en el lado chino, sin que por el momento haya un equipo de coordinación transfronterizo para unificar las cifras.
De acuerdo con imágenes de cámaras de seguridad, una de las zonas más golpeadas es el puesto fronterizo entre ambos países.
Entre los desaparecidos en Nepal figuran 28 agentes pertenecientes a puestos fronterizos del distrito de Rasuwa, donde solo 36 de los 64 efectivos asignados han podido ser contactados.
Las administraciones locales reciben de forma constante reportes de comunidades de distritos como Dolakha, Ramechhap o Madhesh que dan por desaparecidos a decenas de sus vecinos trasladados a Rasuwa por trabajo o por motivos de peregrinación.
Según la Policía, un total de 3,318 efectivos de la Policía nepalí están desplegados en las zonas afectadas realizando labores de rescate y decenas de heridos permanecen ingresados en distintos centros hospitalarios, la mayoría en hospitales de la capital.
Desaparecidos en el lado chino
Por su parte, el número de desaparecidos en territorio chino tras la violenta riada en el condado tibetano de Gyirong aumentó a 558, entre los que se contabilizan 260 extranjeros, según difundió el medio estatal CCTV.
El recuento en el lado chino mantiene en tres la cifra de fallecidos y señala que los equipos de emergencia lograron evacuar a más de 360 residentes a zonas seguras.
Las operaciones de auxilio en la región continúan complicándose por los graves daños registrados en la red de carreteras, el riesgo persistente de nuevos desprendimientos debido al mal tiempo y las interrupciones en los sistemas de comunicaciones.



EFE