La toxina que mató a Navalni probablemente era sintética, dicen expertos en anfibios
Científicos advierten que la epibatidina, presente en ranas dardo, no es suficiente para causar la muerte de un humano, sugiriendo un origen en laboratorio

Expertos en anfibios sudamericanos afirmaron el lunes que la toxina atribuida a la muerte del disidente ruso Alexéi Navalni probablemente fue una réplica producida en laboratorio y no extraída directamente de la naturaleza.
Según una investigación divulgada el sábado por varios países europeos, Navalni, feroz opositor del presidente Vladimir Putin, fue "envenenado" con una "toxina rara", la epibatidina, presente en la piel de las ranas dardo de Ecuador.
¿Qué revelan los expertos sobre la toxina usada en Navalni?
Científicos consultados por la AFP señalaron que la epibatidina es secretada por la especie Epipedobates anthonyi, conocida como rana dardo. Sin embargo, señalaron que esas ranas producen pequeñas cantidades incapaces de causar la muerte a un ser humano.
Señalaron que es más probable que la toxina sea una copia sintética y no la sustancia original. "Es más fácil comprarla u obtenerla de los laboratorios que la producen", dijo Andrea Terán, del Centro de Investigación Jambatu de Ecuador.
Una rana del sur de Ecuador y del norte de Perú en el centro del caso Navalni
EE. UU. no cree que Putin haya ordenado la muerte de Navalni
Navalni murió envenenado con una toxina letal presente en ranas venenosas
La bióloga añadió que no conoce casos en los que la epibatidina se utilice para "envenenar gente". "Se usa para investigaciones", dijo.
Las ranas son relativamente fáciles de conseguir, tanto legalmente con permisos como ilegalmente por unos pocos dólares.
En los últimos diez años, más de 800 ejemplares de la especie sospechosa —Epipedobates anthonyi— fueron exportados legalmente desde Ecuador, según datos de permisos de la CITES.
También es legal la venta de ranas venenosas en la vecina Colombia, donde el centro de conservación Tesoros de Colombia tiene los permisos de comercialización para el mercado de mascotas y con fines científicos y farmacéuticos.
Iván Lozano, zootecnista que dirige ese centro, afirmó que se necesitaría una "enorme cantidad de ranas", que miden entre dos y tres centímetros, para causar la muerte de una persona con epibatidina.
Es "imposible conseguir" esa cantidad para producir un veneno mortal en humanos, pues en su entorno apenas pueden causar la muerte a un depredador como una rata, indicó.
Solo "una versión sintética" de laboratorio podría matar a una persona, agregó.
Reacciones internacionales y postura del Kremlin
Navalni, un activista anticorrupción que se opuso durante años a Putin y a la ofensiva contra Ucrania lanzada en 2022, falleció en prisión el 16 de febrero de 2024, a los 47 años.
- Reino Unido, Suecia, Francia, Alemania y Países Bajos acusaron a Moscú de haberlo "envenenado", según las conclusiones de una investigación publicadas el sábado.
El portavoz del Kremlin calificó este lunes las acusaciones de "sesgadas e infundadas".
