La economía de RD sufre por la guerra que enriquece a las grandes petroleras
El país gastó US$414.5 millones más en combustibles
La gasolina premium sube RD$51 por galón en seis meses

Mientras las grandes petroleras estadounidenses multiplican sus ganancias al calor de la guerra con Irán y el encarecimiento de la energía, la República Dominicana enfrenta la otra cara del negocio: la importación de derivados del petróleo aumentó cerca de 30 % en el primer semestre y el precio de la gasolina en las estaciones acumula alzas de hasta 51 pesos por galón en seis meses.
Las compras dominicanas de combustibles derivados del petróleo alcanzaron 1,804.83 millones de dólares entre enero y junio de 2026, frente a 1,390.28 millones durante igual período del año anterior. Esto significa que el país desembolsó 414.55 millones de dólares adicionales, equivalentes a un incremento de 29.82 %, según las estadísticas de comercio exterior.
Otra clasificación de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), ligeramente distinta, sitúa las importaciones de productos derivados del petróleo en 1,831.3 millones de dólares, con un crecimiento interanual de 29.2 %. A esto se agregaron 457.5 millones en aceites crudos de petróleo y 565.6 millones de dólares en gas de petróleo y otros hidrocarburos gaseosos.
El impacto de la crisis energética también llegó directamente a los conductores dominicanos.
A finales de febrero, el galón de gasolina premium costaba 290.10 pesos y el de regular 272.50. Seis meses después, para la semana del 22 al 28 de agosto, la premium se vende a 341.10 y la regular a 310.50 pesos.
La diferencia representa un aumento de 51 por galón, o 17.6 %, en la gasolina premium, mientras la regular ha subido 38, equivalente a 13.9 %.
El Gobierno ha amortiguado una parte considerable del encarecimiento internacional mediante subsidios. Solo para esta semana destinó 1,312.31 millones de pesos, incluyendo 39.01 pesos por cada galón de gasolina regular, 19.03 para la premium, 101.48 para el gasoil regular y 95.76 pesos para el óptimo. En lo que va de 2026, los subsidios a los combustibles ya superan 27,000 millones de pesos.
La presión proviene no solamente del petróleo crudo. El Ministerio de Industria y Comercio ha explicado que, desde el inicio del conflicto, se disparó el margen internacional de refinación. En la gasolina pasó de 24.67 dólares por barril a finales de febrero a 52.19 a finales de junio, mientras en el gasoil aumentó de 37.29 dólares a 62.64. República Dominicana resulta particularmente vulnerable porque solo refina alrededor del 20 % de lo que consume y compra gran parte del combustible terminado bajo el modelo de paridad de importación.
Petroleras, del otro lado
Ese mismo movimiento de precios que encarece la factura dominicana ha producido ganancias extraordinarias para los grandes productores estadounidenses.
ExxonMobil obtuvo 14,500 millones de dólares de beneficios entre abril y junio y acumuló aproximadamente 18,700 millones en el semestre. Chevron alcanzó unos 14,300 millones de dólares en los primeros seis meses, mientras ConocoPhillips sumó alrededor de 6,100 millones.
Al agregar Occidental Petroleum y EOG Resources, cinco grandes productoras estadounidenses obtuvieron cerca de 49,800 millones de dólares de beneficios netos durante el primer semestre.
La bonanza no se limita a Estados Unidos. La estatal china Sinopec reportó beneficios por aproximadamente 3,810 millones de dólares en el primer semestre, un incremento interanual de 19.3 %, pese a que China se encuentra entre las economías más expuestas a las interrupciones del suministro procedente del Golfo Pérsico.
El contraste coloca a la República Dominicana en el lado costoso de la ecuación: 414.55 millones de dólares más gastados solamente en derivados del petróleo en seis meses, gasolina hasta 17.6 % más cara y más de 27,000 millones de pesos destinados por el Estado a contener en las estaciones una crisis internacional que, al mismo tiempo, está engordando las ganancias de los grandes productores.
Millones a destinado el Estado dominicano para contener en la crisis internacional que está engordando a grandes productores

