Estados Unidos y República Dominicana reeditan la mayor rivalidad del béisbol en el clásico
Los dos principales productores de talento se verán las caras en la semifinal

No hay un escenario más imponente ni una cita más esperada en el mundo del béisbol internacional que un enfrentamiento entre Estados Unidos y la República Dominicana, las naciones con más jugadores en la historia de las Grandes Ligas.
La noche del domingo (8:00 pm), el loanDepot Park de Miami se convertirá en el epicentro del universo deportivo cuando estas dos superpotencias se vean las caras en la primera semifinal del Clásico Mundial de Béisbol 2026.
Más que un simple pase a la final, este encuentro representa el desempate moral de una rivalidad que ha definido la narrativa del torneo desde sus inicios. Con un historial repleto de dramatismo, remontadas épicas y jugadas que han quedado grabadas en la iconografía del juego, el choque de hoy promete ser un capítulo inolvidable.
Paul Skenes, Cy Young de la Liga Nacional en 2025, subirá al montículo por los estadounidenses, en tanto que Luis Severino lo hará por los quisqueyanos, que marchan invictos en cinco partidos, con dos victorias logradas por nocaut.
2013: El inicio del "Plátano Power"
El primer gran enfrentamiento que marcó el destino de ambas naciones ocurrió en la segunda ronda de la edición 2013, en el mismo parque, entonces llamado Marlins Park, de Miami. En aquel entonces, la República Dominicana buscaba sacudirse el fracaso de 2009, mientras que Estados Unidos intentaba demostrar su supremacía como inventores del juego.
El partido se definió por el pitcheo magistral de Samuel Deduno y un relevo impecable. Dominicana se impuso 3-1, gracias a un doblete remolcador de Erik Aybar en la novena entrada que rompió el empate.
El partido fue un clásico duelo monticular hasta que el taponero estadounidense Craig Kimbrel se desmoronó en la novena. Nelson Cruz lo recibió con un doble, Carlos Santana hizo out con roleta al cuadro que avanzó al corredor, y Aybar bateó por Ricardo Nanita para llevarlo a la goma. Kimbrel abanicó a Alejandro de Aza, pero Aybar se robó segunda y José Reyes empalmó una línea al derecho que redondeó la pizarra.
Esa victoria fue el combustible emocional que llevó al equipo de Tony Peña a terminar el torneo con un récord invicto de 8-0, alzándose con su primera corona mundial.
2017: La épica remontada en Miami
Cuatro años más tarde, la rivalidad alcanzó niveles febriles en la primera ronda de 2017, celebrada también en Miami. Ante un estadio que parecía una sucursal de Santo Domingo, Estados Unidos ganaba 5-0 en la sexta entrada, silenciando a la multitud.
Sin embargo, lo que siguió fue una de las mayores demostraciones de garra en la historia del evento. Dominicana descontó poco a poco, pero el momento cumbre llegó en la octava entrada: con dos corredores en base, Nelson Cruz conectó un cuadrangular histórico por la banda derecha ante el cerrador Andrew Miller, dándole la vuelta al marcador. Starling Marte selló la victoria 7-5 con otro jonrón, desatando una euforia colectiva que todavía se recuerda como el punto máximo de intensidad en la historia de los Clásicos.
El "robo" de Adam Jones y la eliminación
La revancha estadounidense no tardó en llegar. En la segunda ronda de ese mismo 2017, en San Diego, ambos equipos se jugaban la vida en un partido de eliminación. Estados Unidos venció 6-3, pero el partido no se definió por los bates, sino por un guante.
En la séptima entrada, con el marcador 4-2 a favor de EE. UU., Manny Machado conectó un batazo profundo que parecía un jonrón seguro para acercar a los quisqueyanos. De la nada, Adam Jones realizó una de las capturas más espectaculares de la década, robándole el cuadrangular a su entonces compañero de equipo en los Orioles.
- Esa jugada drenó la energía de Dominicana y permitió a Estados Unidos avanzar, terminando eventualmente como campeones del torneo por primera vez.
2026: Una semifinal con aroma a revancha
Hoy, el destino los vuelve a poner frente a frente. La República Dominicana llega a esta semifinal tras una fase de grupos dominante y una victoria contundente sobre Corea del Sur en cuartos de final. Con un lineup encabezado por figuras como Juan Soto, Vladimir Guerrero Jr. y Fernando Tatis Jr., el equipo busca recuperar el trono que se le ha escapado en las últimas dos ediciones.
Por su parte, el equipo de las "Barras y las Estrellas", liderado por veteranos como Aaron Judge y Bryce Harper y nuevas estrellas de la MLB, llega con la ventaja de la localía y la confianza de haber superado a Canadá en un duelo de pitcheo en Houston.
El ganador de esta noche no solo obtendrá el boleto para disputar el trofeo el próximo martes, sino que escribirá el nombre de su país en el lado victorioso de la rivalidad más electrizante del béisbol moderno. En Miami, el ambiente está listo: es el "Dream Team" contra el "Plátano Power".



