Licey amplía su racha, sacan garras ante Águilas al vencerlas 10-5 con ofensiva de Rojas Jr.
Los Tigres ganan su cuarto partido corrido y vencen a las rapaces por segundo juego corrido

Sin dudas, el mejor momento de los Tigres del Licey en la temporada: derrotan a las Águilas Cibaeñas 10 carreras por cinco, las vencen por segundo duelo corrido en sus últimos dos enfrentamientos y encadena su cuarta victoria al hilo.
Mel Rojas Jr. encabezó una ofensiva azul y Gustavo Núñez aseguró el partido con jonrón de dos carreras en el octavo con el que Licey sacaba ventaja de cinco a su archirrival en un partido que debió ser detenido en la parte baja del segundo debido a la lluvia. David Hensley también remolcó dos vueltas.
Con su victoria, los Tigres (13-16), todavía algo distante de estar en .500, se mantienen en el cuarto lugar de la apretada tabla en la que solo las Águilas (22-6) son las únicas que vuelan desahogadas con apenas su sexta derrota en 28 encuentros y el único equipo que juega bien por encima de .500.
Fue un triunfo dulce para los miles de espectadores que acudieron al Estadio Quisqueya Juan Marichal y se fueron a sus hogares pasada la media noche, debido al retraso del partido por la lluvia.
A Anderson Severino le bastaron solo dos tercios de entradas para llevarse su primera victoria de la campaña. Con una ventaja de cinco vueltas, el Licey acudió a su cerrador Jean Carlos Mejía quien cerró el partido con ponches sucesivos a José Rodríguez y al emergente (por Webster Rivas) John García. Es el
El Licey tomó la ventaja en el primer episodio 4-1 y dejaron con solo dos tercios de entradas lanzadas al panameño Abdiel Mendoza quien se fue del montículo con esas carreras permitidas.
La serie particular sigue a favor aún de las Águilas 4-3 y la este sábado se verán las caras por segundo día corrido, ahora en el Estadio Cibao.
Tras la carrera temprana de las Águilas, el Licey respondió con fuerza en el cierre del primer episodio.
Cal Stevenson abrió con sencillo al central y avanzó hasta tercera por robo y error en tiro del receptor Webster Rivas. Luego, Cristhian Adames y Luis Campusano recibieron boletos consecutivos para llenar las bases.
Rojas Jr., al primer pitcheo, produjo las dos primeras carreras azules con un sencillo, que colocó al Licey al frente 2-1. Ramón Hernández amplió la ventaja con un rodado a primera que permitió anotar a Campusano, y Hensley remolcó la cuarta vuelta con sencillo al derecho que llevó al plato a Rojas Jr.
En la alta del cuarto Ofreidy Gómez reemplazó a Adonis Medina. Las Águilas marcan su segunda vuelta por un error de fildeo de Gustavo Núñez lo que aprovecha Aderlin Rodríguez para anotar.
En el cuarto, un lanzamiento desviado de Huáscar Ynoa abre la puerta a Ramón Hernández para que el Licey anotara su quinta vuelta.
En el quinto, Ezequiel Durán abrió con sencillo ante Ulises Joaquín quien reemplazó a Anderson Severino. Dominó a Alberto Rodríguez con elevado al central y a Aderlin Rodríguez con otro al izquierdo.
Durán se roba la intermedia, Adael Amador recibe boleto y José Rodríguez dispara doble remolcador. Con esos corredores en posición anotadora Joaquín se las arregló para cerrar la entrada con ponche a Webster Rivas.
El Licey respondió con efectividad al marcar tres carreras ante Carlos Espinal, un rally coronado por otro sencillo de dos vueltas de Rojas al prado izquierdo que llevó al plato a Gustavo Núñez y a Cristhian Adames. Hensley empujó la tercera con sencillo al derecho para empujar a Rojas.
En el sexto, las Águilas volvieron a llenar las bases frente a Misael Tamárez, después de un out.
Pero ponchó a Alberto Rodríguez y dominó a Aderlin Rodríguez con rodado inofensivo al lanzador para apagar la amenaza.
Un doble de Alberto Rodríguez contra Wander Suero con el que empujó a Ángel Genao y a Leody Taveras acercó a las Águilas a 8-5. Pero entonces llegó el jonrón de dos carreras de Núñez fue contra su antiguo compañero Lisalverto Bonilla.
Después de un doble de Genao abriendo la entrada, Suero lanzó algo pegado a Steward Berroa, lo que provocó que reaccionaran las bancas, pero sin nada que lamentar.

Carlos Sánchez G.