Liisa Pakosta: "La firma digital ahorra hasta media hora a cada ciudadano"
Las firmas digitales reducen significativamente la burocracia, asegura la ministra de Justicia y Asuntos Digitales de Estonia

La República Dominicana avanza en la digitalización de trámites públicos con la incorporación gradual de la firma digital y la facturación electrónica, herramientas que ayudan a reducir el tiempo en trámites burocráticos a la vez que el Estado opera de forma más eficiente.
Estonia, un país europeo que ofrece todos sus servicios públicos de manera digital, es un caso de éxito en su implementación. "La firma digital ahorra hasta media hora a cada ciudadano estonio", aseguró la ministra de Justicia y Asuntos Públicos de esa nación, Liisa Pakosta.
La funcionaria aseguró que estos sistemas no solo permiten que las instituciones sean mucho más eficientes económicamente, sino que reduce significativamente la burocracia.
Avances en la República Dominicana
República Dominicana ya ha dado pasos en esa dirección.
En marzo de este año, el Gobierno autorizó el uso de la firma digital cualificada para aprobar órdenes de pago mediante el Sistema de Información de la Gestión Financiera (Sigef), con validación a través del Gestor de Firma Gubernamental (Firmagob).
Esta medida busca reducir los tiempos de procesamiento y agilizar las gestiones administrativas.
A esto se suma la transición hacia la facturación electrónica, que busca reducir el uso del papel y los costos asociados, así como automatizar procesos administrativos.
Por el proceso de adaptación que implica este paso, la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) otorgó en mayo una prórroga de seis meses adicionales a las micro, pequeñas y medianas empresas y a los contribuyentes no clasificados para completar su incorporación a este sistema.
Conectar a los gobiernos
Pero la firma digital puede ser usada más allá de las fronteras, y agilizar incluso los trámites realizados entre varios países.
Para Pakosta el siguiente paso es que estas herramientas no solo eficienticen los servicios dentro de la República Dominicana, sino que permitan realizar gestiones entre distintos territorios.
"Sueño con que las firmas digitales sean aceptadas mutuamente, para que tú puedas firmar un documento digital aquí, y sea igualmente aceptado en Estonia, en Francia o en Italia y, en un futuro, en todo el mundo", manifestó.
La interoperabilidad de las firmas digitales facilitaría la conexión entre ministerios, empresas y ciudadanos de diferentes países y podría contribuir a una cooperación económica más rápida, reduciendo el peso de las fronteras y la distancia física.


Irmgard De la Cruz