¿Qué pasó con la gran transformación de la 42 de Capotillo?
Tres años después del anuncio de una intervención integral, persisten obras pendientes en infraestructura, cableado, iluminación, seguridad y servicios
El sector exhibe avances en materia deportiva, cultural y comunitaria

La calle 42 es una vía de menos de 600 metros que conecta la avenida Duarte con el entorno de la calle Respaldo José Martí. Su dimensión contrasta con la notoriedad que ha alcanzado dentro de Capotillo, donde incluso una parte de la intersección con esta última vía es identificada popularmente como "la 42".
A cualquier hora del día, el movimiento forma parte del paisaje. El tránsito de personas se mezcla con la actividad comercial y la presencia de colmadones y bares que mantienen la zona en constante actividad, especialmente durante la noche.
Es un espacio donde la vida cotidiana del barrio transcurre a la vista de todos, entre música, conversaciones, negocios y el ir y venir de sus residentes.
Más allá de la fama que ha adquirido la calle 42, Capotillo es una comunidad con necesidades, pero también con personas que trabajan, emprenden y procuran mejorar sus condiciones de vida. Comerciantes organizados y juntas de vecinos forman parte de una dinámica comunitaria que busca impulsar cambios en el sector.
En julio de 2023, el Gobierno dominicano anunció una intervención integral de la calle 42 de Capotillo y su entorno, con la promesa de ejecutar una transformación urbanística y mejorar las condiciones de vida de sus residentes.
El proyecto incluía la intervención de las 16 cuadras de la vía, el soterramiento de más del 80 % del cableado eléctrico y el mejoramiento de las fachadas de 141 viviendas y negocios.
El plan también contemplaba la instalación de sistemas de iluminación y cámaras de seguridad de alta tecnología y la creación de un Centro de Innovación Cultural, en alianza con el Ministerio de Cultura, para ofrecer oportunidades a jóvenes con talento para la música urbana.
Tres años después, un recorrido de Diario Libre por la calle 42 y sus alrededores permitió constatar qué ha quedado de aquella intervención y cómo valoran sus residentes los cambios realizados.
El panorama es desigual. Algunas obras, particularmente las relacionadas con el deporte, la cultura y el trabajo comunitario, muestran avances concretos. Al mismo tiempo, permanecen reclamos por proyectos que no alcanzaron la dimensión anunciada o que todavía están pendientes.
Distancia entre lo prometido y lo ejecutado
Para el líder comunitario Emmanuel Rojas, la intervención estatal en la calle 42 quedó por debajo de las expectativas generadas. Considera que las obras de infraestructura de mayor alcance que habían sido anunciadas no llegaron a materializarse.
Uno de los puntos señalados es el remozamiento de las 141 fachadas de viviendas y comercios. Según Rojas, el programa perdió impulso con los cambios en la dirección de Propeep, tras la salida de Roberto Ángel Salcedo y la llegada de Robert Polanco.
A su juicio, los trabajos terminaron limitándose a reparaciones sencillas de techos para algunos residentes.
Algo similar, sostiene, ocurrió con el denominado Paseo de los Colores, concebido para llevar intervenciones artísticas a las fachadas de la calle Respaldo José Martí.
Rojas explica que la falta de preparación de las paredes y el deterioro de las estructuras impidieron desarrollar los murales residenciales previstos. Según su versión, el proyecto terminó orientándose hacia el embellecimiento de planteles escolares.
José Cuello, director ejecutivo del Instituto para el Desarrollo de las Artes y la Educación (Indarte), ofrece otra perspectiva. Señala que sí se construyeron aceras y contenes y se realizaron trabajos de arborización a partir de la calle 6.
También explica que, en lugar de intervenir viviendas particulares, se remozaron callejones y se realizaron murales en centros educativos como la Escuela Salomé Ureña, el Liceo Capotillo y el Santo Cura de Ars.

Cableado, iluminación y seguridad: tareas pendientes
El soterramiento del 80 % del cableado eléctrico fue una de las promesas más destacadas del proyecto. Sin embargo, esa parte de la intervención no se completó.
Cuello explica que los contratistas colocaron nuevos postes y renovaron el tendido eléctrico aéreo, pero la propuesta original de soterrar los cables se detuvo.
Según Cuello, pudo haber ocurrido una falla del contratista. A esto se sumó la recomendación de dirigentes comunitarios de no continuar con el soterramiento debido a las características de las construcciones informales de la zona. Explicó que el uso de maquinaria para realizar las perforaciones podía provocar un accidente eléctrico y un apagón general.
En materia de iluminación, Rojas sostiene que las pocas lámparas instaladas inicialmente eran de mala calidad y se quemaron rápidamente.
Las cámaras de vigilancia prometidas tampoco permanecen en el sector. Según el comunitario, algunas fueron colocadas de manera selectiva durante una actividad presidencial de "Cerca de Ti", pero posteriormente fueron retiradas. Señala que esta tarea continúa pendiente del Ministerio de Interior y Policía.
Qué dice Propeep
El director general de Proyectos Estratégicos y Especiales de la Presidencia (Propeep), Robert Polanco, explicó a Diario Libre que la intervención de la calle 42 de Capotillo, iniciada en 2023, tiene una inversión de alrededor de 46 millones de pesos y que unos 35 millones ya han sido ejecutados.
Polanco indicó que la primera etapa contempló la intervención de unos 800 metros lineales y de 142 viviendas y negocios, tres de ellos construidos desde cero.
Posteriormente, durante 2024, se ejecutaron trabajos que incluyeron 1,514 metros cuadrados de aceras, 1,065 metros de contenes, 15 postes de iluminación, 12 tapas de imbornales, registros de agua y la siembra de 20 árboles.
Uno de los factores que ha dificultado la conclusión del proyecto es el cableado de las empresas de telecomunicaciones. Polanco explicó que, aunque se había contemplado su soterramiento, para avanzar era necesaria la coordinación con el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) y las compañías telefónicas.
"Todavía eso no se ha concretizado, no hemos tenido la autorización", explicó Polanco, quien agregó que incluso se reunió con representantes de Indotel junto con el ingeniero y el contratista del proyecto.
Polanco explicó que el Gobierno busca ahora integrar las intervenciones que realizan distintas instituciones mediante un plan maestro para Capotillo, coordinado por el Ayuntamiento del Distrito Nacional y el Ministerio de la Vivienda y Edificaciones (Mived).
Entre las acciones desarrolladas por Propeep citó jornadas de inclusión social, programas "Cerca de Ti", ocho intervenciones del programa Paseo de los Colores y trabajos de mejoramiento de viviendas.
El deporte, el área donde se reconocen avances
Los comunitarios consultados reconocen avances principalmente en el área deportiva.
"En instalaciones deportivas, gracias a Dios, se ha hecho el trabajo, un esfuerzo fuera de lo común", expresa Rojas.
Entre las obras ejecutadas figuran el polideportivo de la Escuela Salomé Ureña y el techado del Centro Educativo Santo Cura de Ars, instalaciones que sirven tanto a la comunidad educativa como al barrio.
También se remozó de manera integral la cancha de "El Túnel", se entregó un ring de boxeo al Club Samuel Santana y se donó utilería deportiva y abanicos al Centro para el Desarrollo de Capotillo (CDC), donde se practican baloncesto, voleibol y fútbol sala.
Alejandro Méndez, secretario del polideportivo, explica que el trabajo que se realiza allí no se limita a la formación de atletas de alta competición. Tiene también un componente social y preventivo frente a situaciones como el embarazo en adolescentes.
Por esa razón, las jóvenes que quedan embarazadas o ya han dado a luz pueden continuar participando en la "liga añeja" y asistir junto a sus bebés.
"Aquí cabe el gordo, el que tiene algún aspecto físico... no podemos trabajar solamente sobre la base de equipos campeones", plantea Méndez.
Indarte mantiene activa la agenda cultural y educativa
Mientras varias de las obras anunciadas permanecen pendientes, instituciones comunitarias como Indarte desarrollan programas sociales, artísticos y educativos dentro del sector.
La entidad, dirigida por José Cuello, trabaja con iniciativas de formación y participación comunitaria. Cuello resume su labor como "un poco de luz en una comunidad que necesita mucho".
El Centro de Innovación Cultural anunciado por el Estado tampoco fue construido. De acuerdo con Cuello, la falta de terrenos adecuados en la Escuela Salomé Ureña y el Club Samuel Santana impidió su ejecución.
Sin embargo, Propeep facilitó a Indarte un fondo de 1.5 millones de pesos. Con esos recursos, la institución adquirió instrumentos musicales y financió durante un año el pago de maestros.
La labor de Indarte se articula en cinco áreas: educación artística; capacitación técnica profesional mediante cursos acreditados por el Infotep; atención a la primera infancia; fomento de las artesanías, y desarrollo social y comunitario.
Los niños pueden incorporarse a danza a partir de los seis años y a música desde los ocho, una vez que hayan aprendido a leer.
La institución también impulsa "Jóvenes en Foco", un proyecto en el que 30 jóvenes aprenden cinematografía con el propósito de crear una Escuela Comunitaria de Cine, además de recibir talleres sobre manejo de drones y multimedia.
Otro reclamo se refiere a la planta de transferencia de basura, ubicada a unos 300 metros de un centro de asistencia alimentaria. Los comunitarios piden su retiro debido al olor que afecta la zona.

El Centro de Innovación Cultural continúa entre las obras pendientes. Para hacerlo posible, Indarte ha puesto a disposición del Estado un edificio de cinco niveles construido por la propia institución, con la propuesta de instalar allí de manera permanente el centro tecnológico y artístico.
También figura entre las demandas la ampliación del Politécnico Santa Clara de Asís, considerada necesaria por los comunitarios para atender la demanda de formación técnica de los jóvenes del barrio.
Tres años después del anuncio de aquella transformación, Capotillo muestra avances en espacios deportivos, escolares y comunitarios, pero también proyectos que quedaron a medio camino o que no llegaron a ejecutarse.
Para los comunitarios, el reto es que la intervención avance hacia las obras de infraestructura, educación, vivienda, saneamiento ambiental e inclusión social que todavía reclaman.
Lo que Capotillo todavía reclama
Para los líderes comunitarios, la intervención no termina con las obras ya ejecutadas. Entre las principales demandas figura una reestructuración urbana de la calle 42 que permita ampliar las vías y conectarlas con la circunvalación del río Isabela.
También reclaman el saneamiento del río Isabela y la inversión en el balneario "Las Urzas".
En materia educativa, demandan la construcción de la Escuela de los Manguitos de la 42 y una estancia infantil, proyectos para los que, según señalan, ya existen terrenos disponibles. También solicitan la ampliación de la escuela del Túnel.




















Henry Arvelo