EE. UU. aprueba nuevas vacunas anticovid pero las limita a población con riesgos de salud
Moderna, Pfizer y Novavax: nuevas autorizaciones condicionadas a consulta médica

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos aprobó una nueva tanda de vacunas anticovid actualizadas, pero las limitó a la población con riesgos de salud y rescindió la autorización para su uso de emergencia.
La agencia autorizó los refuerzos de Moderna (a partir de 6 meses de edad), Pfizer (desde los 5 años) y Novavax (desde los 12 años), aunque ahora estarán disponibles solo previa consulta médica y para pacientes de "alto riesgo", indicó el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., en X.
- La población de alto riesgo incluye a mayores de 65 años y a adultos y niños con condiciones de salud que puedan derivar en una enfermedad grave tras la infección por covid-19, como asma, obesidad, cáncer o diabetes, según un comunicado de Pfizer.
Kennedy Jr. presentó las acciones de la FDA como un "cumplimiento" de varias promesas electorales, principalmente terminar con la imposición gubernamental de vacunarse contra el coronavirus y permitir que solo quienes lo deseen, especialmente los más vulnerables, reciban la vacuna.
"Las autorizaciones de uso de emergencia para las vacunas de covid, un día utilizadas para justificar imposiciones amplias sobre el público general durante la Administración de (Joe) Biden, ahora se han rescindido", agregó.
Ensayos clínicos
Además, Kennedy Jr. señaló que las farmacéuticas deberán realizar ensayos clínicos de estas vacunas con placebo como parte de la aprobación del regulador.
El anuncio supone un giro en la política de vacunación contra la covid-19 de EE. UU., pues bajo el Gobierno de Biden se recomendaba una vacuna de refuerzo anual desde los 6 meses de edad. Esta medida se alinea con el escepticismo de Kennedy Jr. hacia las vacunas.
En junio, Kennedy Jr. despidió a los 17 miembros del comité que asesoraba a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) sobre la vacunación, incluidos los niños, asegurando que dicha acción devolvía la confianza del público en las vacunas, lo que fue criticado por expertos en salud.