Inmigración de EE. UU. admite que envió por error a un salvadoreño al Cecot
Kilmer Armado Abrego García fue enviado al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador bajo la acusación de ser miembro de la MS-13

El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) de EE. UU. ha admitido que expulsó por error a un ciudadano salvadoreño al que envió, en el marco de una controvertida deportación sumaria que afecta también a más de 200 venezolanos, al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en su país natal.
Tras la demanda interpuesta por la defensa del afectado, Kilmer Armado Abrego García, contra los secretarios de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y de Estado, Marco Rubio, la fiscal general, Pam Bondi, y varios altos cargos de ICE, el Gobierno ha argumentado que al no estar ya bajo custodia estadounidense no se puede cursar una orden para que retorne a EE. UU.
Según los abogados de Abrego García, residente en el condado de Prince George en Maryland, en 2019 un informante aseguró que era miembro de la banda criminal MS-13 (Mara Salvatrucha), y aunque inicialmente se decretó que podía ser deportado, tras solicitar asilo un juez concedió una suspensión de dicha orden.
Tal y como muestran los documentos judiciales, funcionarios de ICE detuvieron el pasado 12 de marzo a Abrego García, le explicaron que su estatus había cambiado y lo enviaron a un centro de detención en Texas.
Desde Texas fue enviado en uno de los tres aviones que el pasado 15 de marzo transportaron a más de 200 venezolanos y decenas de salvadoreños a El Salvador, donde fueron confinados en el Cecot.
Admiten descuido
Tras el requerimiento, un funcionario de ICE admitió ante el juez que la expulsión de Abrego García "fue un error", aunque al mismo tiempo argumenta que las autoridades actuaron con "buena fe".
"Fue un descuido y la expulsión se llevó a cabo de buena fe con base en la existencia de una orden final de deportación y la supuesta membresía de Abrego-García en la MS-13", explicó el funcionario ante la corte.
La defensa alega que el Gobierno estadounidense no ha podido presentar ninguna prueba de que Abrego-García fuera miembro de MS-13, mientras que ICE consideró ante el juez que al demandante se le dio oportunidad de demostrar que no era un pandillero.
En el polémico operativo del pasado 15 de marzo, la mayor parte de los deportados, según el Gobierno, fueron desterrados con base en la ley de Enemigos Extranjeros, una norma de 1798 para realizar deportaciones sumarias que invocó el presidente Donald Trump argumentando que la banda criminal Tren de Aragua (TdA) está invadiendo EE. UU.
Un juez federal ha bloqueado la implementación de la ley y, después de que una corte de apelaciones ratificara el bloqueo, el Gobierno ha acudido al Tribunal Supremo para que desestime la medida.
- Ayer mismo, el Gobierno anunció el envío de otras 17 personas, a las que acusa de ser integrantes de TdA y MS-13, al Cecot en El Salvador, en lo que supone un nuevo desafío de la Administración Trump a la judicatura.