Desarrollan índice para medir el impacto de los apagones en la vulnerabilidad climática
Uno de los hallazgos clave del estudio es que las zonas con mayores cortes de electricidad presentan una vulnerabilidad climática agravada

Los apagones en República Dominicana no solo representan una molestia cotidiana, sino que agravan la vulnerabilidad climática de las comunidades más expuestas a fenómenos extremos. Así lo reveló un estudio reciente de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (Pucmm), presentado en el taller divulgativo "Mejorando la Evaluación de la Vulnerabilidad ante Choques Climáticos con la Fiabilidad Energética".
La investigación incorpora los datos de interrupciones eléctricas al Índice de Vulnerabilidad ante Choques Climáticos (Ivacc) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), dando origen a un nuevo indicador: el IVACCe. Este índice compuesto integra la vulnerabilidad social del Ivacc con la frecuencia de apagones, proporcionando una herramienta más precisa para evaluar el impacto de la crisis climática en la infraestructura eléctrica y el bienestar de la población.
Uno de los hallazgos clave del estudio es que las zonas con mayores cortes de electricidad presentan una vulnerabilidad climática agravada. Mediante análisis geoespacial, el IVACCe identifica estas áreas críticas, lo que resulta esencial para el diseño de políticas públicas, la planificación de respuestas ante desastres y la priorización de inversiones en infraestructura energética.
Los investigadores advirtieron que el sistema eléctrico dominicano es altamente vulnerable ante el aumento de fenómenos climáticos extremos, lo que afecta no solo la energía, sino también la salud pública, el suministro de agua y las telecomunicaciones. Ramón Emilio de Jesús-Grullón, investigador en Resiliencia Energética y Microrredes, destacó que la centralización del sistema eléctrico incrementa su fragilidad en momentos de crisis.

La investigación subraya que el Caribe es una de las regiones más afectadas por huracanes y otros eventos hidrometeorológicos. "Estamos en el ojo de la tormenta. No hay otra región del mundo con tantos fenómenos de este tipo", afirmó de Jesús-Grullón. Según el estudio, los daños post-tormenta representan aproximadamente el 0.7 % del Producto Interno Bruto (PIB), lo que supone una carga económica considerable para el país.
Frente a este panorama, los investigadores proponen el IVACCe como una herramienta clave para la toma de decisiones. "Esperamos que este indicador permita a los responsables de políticas públicas priorizar estrategias de resiliencia, asegurando que las inversiones en infraestructura energética estén alineadas con la adaptación climática y la equidad social", explicaron los autores del estudio, Ramón Emilio De Jesús-Grullón, Oscar Atahualpa López y Daritza Nicodemo.
El estudio forma parte del proyecto "Plataforma de Datos Abiertos para el Análisis de Resiliencia Energética y Comunitaria", que busca integrar datos de vulnerabilidad climática, infraestructura energética y factores sociales en mapas interactivos basados en Sistemas de Información Geográfica (SIG).
Finalmente, los investigadores hicieron un llamado a convertir estos hallazgos en acción política. "La verdadera recompensa de la investigación ocurre cuando el conocimiento influye en las políticas públicas y ayuda a enfrentar desafíos reales", concluyó De Jesús-Grullón.
El taller contó con la participación de instituciones clave como SIUBEN, el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), las Empresas Distribuidoras de Electricidad del Este (Edeeste) y del Norte (Edenorte), el Instituto Geográfico Nacional (IGN) y el Ministerio de Energía y Minas, entre otras.
Este estudio destaca la urgente necesidad de integrar la fiabilidad energética en los análisis de vulnerabilidad climática. En un contexto de fenómenos extremos cada vez más frecuentes, garantizar un suministro eléctrico estable es fundamental para proteger a las comunidades más vulnerables y fortalecer la resiliencia del país.