Solo sonidos
Tilín, Tilín: el silencio del Consulado Dominicano en Miami
Ring, ring... lo escuchará muchas veces si llama al consulado dominicano en Miami.
El teléfono allí está para sonar. Si está de suerte, podría responderle una grabadora, pero la dicha acaba con un "no hay espacio para más mensajes".
¡Llamadas hay!
Tilín, tilín, tilín... es el sonido de la caja registradora del mismo lugar.
Esa no falla cuando de cobrar se trata.
Por eso el puesto es silenciosamente apetecido, no por las brisas que refrescan Brickell Avenue.