Un toquecito de modernidad
Cancelación en línea ahora es un derecho
Un toque de modernidad a la banca comercial y, sobre todo, un respiro para el usuario. La Superintendencia de Bancos (SB) acaba de emitir una disposición que viene a ordenar lo que parecía una carrera de obstáculos: la cancelación de productos y servicios financieros.
Hasta ahora, dar de baja una tarjeta, cerrar una cuenta o desistir de un producto bancario podía convertirse en un calvario de formularios, visitas presenciales y llamadas interminables. La nueva normativa, contenida en la Circular CSB-REG-202500014, obliga a las entidades financieras a habilitar, al menos, los mismos canales usados para la contratación. En otras palabras, si usted abrió una cuenta en línea, también podrá cerrarla en línea. Sin rodeos, sin excusas.
La medida fija además un plazo máximo de siete días hábiles para concretar la cancelación y exige que el cliente reciba constancia —física o digital— de que su solicitud ha sido acogida. Transparencia, eficiencia y seguridad, todo en un mismo paquete.
Se trata de un paso firme hacia una banca más moderna, donde la tecnología no sea solo herramienta para vender, sino también para proteger derechos. Una señal clara de que el regulador escucha y que el usuario, al fin, comienza a ocupar el lugar central que merece en el sistema financiero.