Tragedia con edad de menor
La sociedad le falló a una madre adolescente
La tragedia de Monte Plata tiene nombres propios y rostros reconocibles. Estefani Morla Coronado, madre a los 13 años y hoy con apenas 21, ya ha traído al mundo tres hijos en la adolescencia. Una vida que se desvió temprano, empujada por la pobreza y la falta de apoyo, hasta convertirse en un fracaso que no es solo suyo, sino de toda la sociedad que le falló.
En abril pasado, Estefani entregó a su hija de siete años a su tía, Yokeiry Coronado de la Cruz, con la esperanza de que la niña encontrara un mejor porvenir. La decisión, nacida de la precariedad, terminó convertida en pesadilla. Al principio, las videollamadas por WhatsApp le permitían comprobar que la niña estaba bien; pero pronto, Yokeiry empezó a esconder a la menor detrás de excusas: "está durmiendo", repetía una y otra vez, hasta cortar todo vínculo.
Hoy, la niña está muerta, víctima de una cadena de negligencias que va más allá del crimen puntual. La historia revela la cara más amarga del embarazo adolescente: vidas interrumpidas, destinos torcidos, hogares marcados por la ausencia de futuro.
Falló la familia, falló la escuela, falló el Estado. La pregunta inevitable es: ¿cuántas niñas más tendrán que perderse antes de que entendamos que esta tragedia nos pertenece a todos?