España responde con orgullo a los aranceles de Trump con una campaña para promover sus productos
Esta iniciativa busca proteger la economía nacional ante la guerra arancelaria iniciada por la administración de Trump

El gobierno español ha lanzado una nueva campaña titulada "Nuestros valores no están en venta. Nuestros productos, sí", en respuesta a la nueva oleada de aranceles impulsados por la administración de Donald Trump.
Esta iniciativa, presentada oficialmente por el presidente Pedro Sánchez en La Moncloa, busca proteger la economía nacional ante lo que el mandatario calificó como un "ataque unilateral sin precedentes" por parte de Estados Unidos.
La campaña, que incluye el lema complementario "Compra lo tuyo, defiende lo nuestro", promueve el consumo de productos nacionales y reivindica la calidad y diversidad del sector productivo español, desde el vino y la moda hasta la tecnología y los servicios.
"Esto es España: un país que cultiva, que fabrica, que investiga y que no se detiene", afirma la voz en off del vídeo proyectado en el acto.
Uno de los mensajes más representativos, "Nuestros valores no están en venta. Nuestra Crianza y Reserva, sí", ilustra cómo sectores como el vinícola, gravemente afectados por los aranceles, son parte fundamental del patrimonio exportador del país.
El plan anunciado por Sánchez incluye una inversión de 14,100 millones de euros para mitigar el impacto de los gravámenes, especialmente en los sectores más expuestos.
El mandatario también pidió a Estados Unidos que retome la vía del diálogo multilateral: "Pido al presidente Trump que se siente en la mesa de negociación con la Unión Europea y con el resto del mundo".
El impacto se siente en toda la UE
La preocupación no es solo española. La Unión Europea también se ve duramente afectada, ya que los aranceles estadounidenses impactan alrededor del 70 % de las exportaciones del bloque hacia EE. UU., según la Comisión Europea.
El valor total estimado de estas exportaciones alcanza los 370,000 millones de euros, con productos como el acero, el aluminio y los vehículos entre los más castigados.
La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha advertido que estas medidas tendrán "consecuencias inmensas" para la economía global y ha prometido una respuesta coordinada de Europa si fracasa la negociación.
En este contexto, la campaña del gobierno español no es solo publicitaria, sino también una declaración política: reivindica el valor de la producción nacional en un escenario global marcado por la incertidumbre y el proteccionismo.
Con una narrativa centrada en el orgullo y la resiliencia, el mensaje de "Nuestros valores no están en venta" plantea una defensa simbólica de la identidad productiva nacional frente a políticas que amenazan con desestabilizar el comercio internacional.
Mientras tanto, los mercados internacionales ya han comenzado a resentirse. Las bolsas europeas han registrado caídas generalizadas, y el temor a una guerra comercial a gran escala se hace cada vez más palpable.
Europa, sin embargo, se prepara para responder. Y España, con su nueva campaña, ha dejado claro que sus productos están listos para seguir cruzando fronteras, pero sus principios no.